viernes, 25 de febrero de 2011

Manifiesto de la Esperanza

El mundo se está moviendo. Los millones de personas que vivían oprimidas ya no quieren seguir estándolo más. Los pueblos se levantan contra aquellos que los han estado cogiendo del cuello durante años, vendiendo su libertad, prostituyendo sus derechos. Los maltratados están cansados de sufrir y aguantar sin decir palabra, y ahora han reaccionado. ¿Y qué hacemos nosotros? Lamentarnos por su suerte mientras seguimos con nuestras vacías vidas. Occidente, el mundo “avanzado”, da la espalda a una realidad que tarde o temprano no podrá negar. Los jóvenes de los pueblos a los que solo hemos prestado atención por su petróleo o su gas natural ahora se levantan y luchan. Universitarios, chicos en edad de ir al instituto… Todos ellos, con sus manos entrelazadas y lágrimas en los ojos se preparan para alcanzar la libertad. Aquí los jóvenes no son más que la eterna promesa de unos países que jamás llegarán a tener la calidad moral de los países liberados.
Pero esto no viene de ahora. Aquí, en España, en esta tierra de apariencias y de ver subir al compañero para luego hacerle caer y disfrutar con su dolor, los jóvenes no somos más que un proyecto de futuro que, a este ritmo jamás llegará. Hemos crecido en una tierra de pandereta e ignominia, donde el engaño campa a sus anchas y la incultura y putrefacción son nuestro pan de cada día. Los jóvenes, idiotizados por el opio del pueblo del siglo XXI, jugamos a ser maduros. La madurez no la da el trabajar a los 17 años, o tener permiso de papá para coger su coche, o independizarse con un novio guay a los 20. La madurez la da la capacidad de estremecerse ante las injusticias del mundo, de llorar ante la impotencia de no poder escupir en la cara a los corruptos, las ganas de querer cambiarlo todo. Eso, y pelear y luchar por los derechos de uno, es madurez. El resto, patrañas. Mirar con cara de lástima el telediario y seguir comiendo no nos convierte más que en borregos adormecidos que siguen lo que los de arriba quieren que hagamos. No vale decir “es que no se puede hacer nada”. No es cierto. Si todos quisiéramos, el mundo cambiaría en un solo día. El problema es que quienes nos manejan nos han hecho pensar lo contrario para seguir ganando a costa de la destrucción.
La sociedad española está empobrecida. El consumismo, el dinero, el morbo baratero y la incultura televisiva inundan nuestras viviendas, violan a nuestros amigos y amigas y nos dejan huérfanos de toda capacidad de reacción. Se nos debería caer la cara de vergüenza de ver que aquellos pueblos “pobres” están triunfando por encima del mal, poniendo en evidencia a la todopoderosa Occidente. Nosotros, y los países occidentales en general, somos mucho más pobres que ellos. No tenemos amor propio, ni orgullo, ni dignidad. Y los jóvenes mucho menos.
Las revueltas del norte de África deben servirnos para darnos cuenta de que, si queremos, podemos cambiar las cosas y podemos conseguir un futuro mejor para nosotros y nuestros hijos. Los revolucionarios nos han demostrado que el organízate y lucha es posible y viable. ¿Por qué nosotros no lo hacemos? ¿Por qué no usamos la paz, nuestras palabras y nuestra fuerza para cambiarlo todo? Por favor, que todos los jóvenes de este país se unan en una sola voz para hacer de nuestro futuro un camino seguro y no un campo de minas, tal y como se presenta ahora. Hay esperanza; en muchas partes hay jóvenes que quieren alzar su voz. Hagámoslo. Ahora es el momento. Honremos a nuestros compañeros del ahora más que nunca Próximo Oriente.

La gente tiene el poder. Demostremos a los que mandan que tenemos fuerza, mucha fuerza.


M.

1 comentario:

Carlos dijo...

Y mientras tanto aquí asistimos al contraste o descaro por llamarlo de alguna forma de que por un lado nos preparemos, una vez mas, para crisis que llegan, y por otro lado las eléctricas jactándose de superavits y al mismo tiempo diciéndonos que dependemos de ellos.
Como bien dices si todo este esperpento tiene lugar es porque no reaccionamos. Y no hablo de que salgamos a la calle en plan hoolingans, sino de hacerles ver que no campan a sus anchas (gobiernos, eléctricas, telefónicas, multinacionales, etc etc etc...)
¿Qué dependemos del petróleo? ¿Qué la energía es un bien escaso? ¿En el país con mas horas de sol de Europa? ¿con mas kms de costa?
Y nos vienen con lo de cambiar neumáticos y correr menos. Me gustaría saber en el BOE donde vienen las medidas que han exigido a grandes compañías para ahorrar energía.
Ah claro, se reunen en Tokyo, luego en Copenhage, y luego donde sea, y que si un % para el 2020 y ya ta.
Aquí en Málaga habrá sin el área metropolitana unos 600 mil hab. esta semana dijo la prensa que hay mas de 200 mil parados, quita menores y jubilados y turistas y el resto no damos impresión alguna de vivir en esta realidad, nada, ni un gesto de queja por ningun lado, no sé, pero Europa me da que la tienen como bajo un hechizo o que sé yo :s

Y si en los paises que están en la calle luchando por un futuro digno esperan a que Europa les ayude la llavan clara!, Obama nos ha dejado en evidencia esperando a que hagamos algo...

Por supuesto que en todo este comentario tengo en cuenta a todas las iniciativas particulares, de organismos, personas al margen del poder que como este manifiesto expresan voluntad de lucha y fuerza para llevarla a cabo.

Un abrazo!