martes, 7 de diciembre de 2010

Cosas que me gustan

Piel blanca en pleno agosto
El pelo mojado
Andar descalza por las baldosas de mi casa.



Se está perdiendo mucho eso de tener gusto sencillos. La gente hoy en día es muy difícil de contentar. Busca cosas que muchas veces son inaccesibles y, aun sabiéndolo, se frustra, enfada y patalea. La vida puede darnos muchas alegrías si buscamos la satisfacción en la simplicidad. Una tarde en el cine, un café con vainilla, una mirada de complicidad.
Corremos y corremos para obtener lo que queremos, y a veces la urgencia nos hace perder la perspectiva de las cosas. Si te paras delante de un espejo e indagas en tu reflejo, verás que éste sólo se mueve cuando tú te mueves, gesticula sí tú lo haces. Nada sucederá si tú no lo realizas. Así, si no corres, las cosas no serán precipitadas. No planees tus horas oficiosas; bastante planeamos ya las oficiales. Un plan inesperado. Una cerveza sin venir a cuento. Un beso de golpe. Hacer el amor sorpresivamente.

Simplemente sencillez.

Curiosamente, todas las veces que he querido planear mis ratos de ocio me ha salido el tiro por la culata. Elegir las palabras, el momento adecuado, preparar un acto... Como si la vida fuera una obra de teatro.

Un gran error.

Hace mucho aprendí que en la simplicidad está la autenticidad. Tal vez ese sea nuestro mayor problema. El mundo y la sociedad complica mucho las cosas; por eso es difícil encontrar cosas verdaderamente auténticas. Ahora me falta aprender a no planear demasiado, a no querer que las cosas sucedan aquí y ahora. Todo sucederá cuando deba suceder. Ni más ni menos.


Me gustan muchas cosas, y procuro que todas sean sencillas. Soy una chica fácil...






...de contentar.



M.

1 comentario:

Mili (AKA RoseBud) dijo...

muy "Sonrisas y Lágrimas" y loable a la vez...

Besets desde Asturias!!