lunes, 15 de noviembre de 2010

200 descargas

¡Hola!

Tengo la alegría de decir que Las Lágrimas del Monstruo ya ha cumplido 200 descargas. ¡200 descargas! Eso se traduce en que 200 personas han querido descargarse mi novela y, al menos, tenerla en su escritorio. 200 descargas son muchas. Por eso, me gustaría que, todos aquellos que se han descargado la historia pongan sus impresiones: qué les ha parecido, si no les ha gustado, si les ha resultado inspirador, si les ha parecido una porquería... Me encantaría conocer a algunos de los que han contribuido a esta cifra, a los que han hecho posible todo esto. Os animo a todos a que colguéis aquí vuestros comentarios e impresiones. Sería genial conocer un poquito a todos los que pasáis por aquí


MUCHAS GRACIAS, al menos, por descargaros mi humilde historia.



M.

poesía prosaica (y no prosa poética)

A veces, cuando miro el cielo y llueve, tengo miedo. No miedo a los elementos, sino miedo a las personas, a los sentimientos, a no ser capaz de controlar lo que siento. Hace mucho llegué a la conclusión de no medirme y excederme, no acotarme. Pero todo eso deja de tener sentido cuando miro al cielo y veo que llueve a la vez que luce el sol.

Contracciones.

Todos somos contradictorios. Ninguno de nosotros es un ser perfectamente racional, sólo que no todos lo aceptan. Y fuera, mientras llueve y luce el sol, nos peleamos por cosas insignificantes, nimiedades, absurdeces. El mundo gira y nosotros nos empeñamos en enrocarnos en un mismo lugar y no variar nuestra postura.

Y así el mundo gira más despacio. Nada avanza. Nuestro orgullo no nos hace ser más fuertes, sino que nos debilita aún más.

Más vale un abrazo a tiempo que una malsonancia a destiempo.

Qué pena no poder sentir con mis manos esos sentimientos que me invaden cuando la amargura me visita. Mala compañera, me agria el café de las mañanas y le quita el sabor a mis comidas. No la quiero, pero a veces viene a verme. Y cuando me asomo por la ventana y la observo caminando hacia mi casa, dan ganas de esconderse bajo las sábanas y no salir en unos días. Sin embargo, echarla no es difícil: cuando todo resulte demasiado complejo como para poder respirar libremente, coge aire, piensa en todas las cosas bonitas que tengas en la vida y no dejes que te abrumen los malos pensamientos.

Luego actúa, pero no antes. Así nos libraremos del equipaje pesado, y le mundo girará más deprisa.

sábado, 6 de noviembre de 2010

He anat marcant amb els meus dits el camí
per no perdre'm
mentre escolto la dolça simfonia dels teus ulls.
Estic caminant per un bosc ple de fades
on els batecs del teu cor
donen vida a les meves passes
Somriu,
car la vida és més fàcil
quan sento aquest so candenciós.
Continuo per la senda del teu estòmac
i m'imagino que, del llarg viatje,
la set m'atabala i em torba
i així arribo al teu melic
per beure i calmar la meva angoixa
però no vull anar-me més endins
perquè dins aquelles terres obscures
(diu la llegenda)
que qui hi va, mai no torna.
I ja no tinc por, car
m'agafes amb les teves mans de mariner
que tantes barques ha fermat als ports
i em fermes a mi
i junts quedam dormits.
Ja he fet la travessia pel teu cos,
i per això el món em pareix una caricatura.


M.