martes, 15 de junio de 2010

Creación, construcción y voluntad de cambio


Hace 42 años, en París, una grupo de jóvenes decidieron demostrar que no estaban de acuerdo con la forma de hacer las cosas de su gobierno y, por extensión, del mundo. Lo que empezó como una revuelta universitaria continuó como un grito para cambiar las cosas. Pronto demostraron que eran capaces de movilizar un país y acercarse a otros sectores; nada más y nada menos que 9 millones de trabajadores de las fábricas secundaron las huelgas. Las revueltas de Mayo del 68 duraron poco más de un mes y después se disolvieron, pero dejaron unos precedentes muy claros: cambiar las cosas es posible, y para ello hay que hacerse oír. Entre esos jóvenes se hallaba Daniel Cohn-Bendit, más conocido como Danny el Rojo. Él fue de los primeros en levantar la voz contra el orden establecido. Ahora, con bastantes años más, es miembro del Parlamento europeo representando a un partido verde. Los años parecen no haberle cambiado. Puede que muchos piensen que no se va a conseguir nada, pero expresar lo que se piensa y expresar la urgencia de cambiar, de moverse y de CREAR es muy importante. En este vídeo es esto mismo lo que hace Cohn-Bendit. Él es el ejemplo de coherencia, de que se puede ser fiel a los principios de uno por muchos años que pasen. Así, nos demuestra que, al menos para él, las consignas que gritaba a los policías franceses hace 42 años no fueron una chiquillada ni una acción producto de las hormonas. Puede que no consiga cambiar las cosas, pero al menos no se queda con los brazos cruzados viendo como los demás destruyen el mundo.



M.

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