lunes, 28 de junio de 2010

Pues aquí me veis, celebrando mi 23 cumpleaños currando... Sí, no he podido evitarlo; no hace más de una semana que he acabado definitivamente trabajos y exámenes, y ya me estoy metiendo otra vez entre libros polvorientos. Esta vez continúo un proyecto que empecé el año pasado y que presenté a una asignatura de literatura (con muy buenos resultados, por cierto). Podríamos decir que es un "tratado de vampirología", o algo así. Aquí os dejo la conclusión de aquel trabajo que clase, que ahora me servirá como punto de partida para un trabajo que tiene pinta de que va a durar mucho tiempo.






Es un hecho incontestable que la figura del vampiro ha despertado siempre el interés y el entusiasmo ya no sólo en el mundo de la literatura, sino también como representación de las fuerzas del mal en diversas culturas de todo el mundo. Tiene múltiples características propias según la zona geográfica, pero lo que les hace realmente interesantes es el conjunto de rasgos que comparte en todo tipo de tradiciones: aprensión a elementos religiosos, salidas nocturnas, sangre humana como alimento...

El siglo XIX en Europa se caracterizó por la gran cantidad de cambios, la mayor parte de ellos muy importantes, que se sucedieron en un lapso muy corto de tiempo. La industrialización experimentó un enorme desarrollo. Ello vino asociado al crecimiento de la clase obrera y a toda la serie de oleadas revolucionarias de principios de siglo. Hombre como Marx analizaron toda la problemática y dieron origen a una serie de teorías que todavía en la actualidad cuentan con un gran número de seguidores. Todos estos acontecimientos influyeron en la cultura de forma inevitable; en el siglo XIX el Romanticismo eclosionó en el Viejo Continente. La nostalgia por el pasado y la fuerza de las revoluciones para crear el futuro generaron una serie de autores brillantes. Cabe destacar de la mayor parte de ellos el gusto por las historias oscuras basadas en mitos y leyendas de países lejanos y desconocidos. El terror era uno de los géneros más cultivados. En él, monstruos horribles, espectros y fantasmas compartían protagonismo con el ser humano. Uno de esos seres fue el vampiro. Él era la representación del hombre romántico del momento. Bajo ese aspecto se escondían el ser que se alimentaba de la sangre de los vivos y vivía en la sombra de la noche. La figura del vampiro sedujo a todo tipo de autores de diversas nacionalidades: hispanoamericanos, franceses, irlandeses, ingleses... Las leyendas sobre vampiros estaban profundamente extendidas por todos los rincones del mundo. Estos autores las recogieron y le dieron su propia forma, creando al mismo personaje, pero con toda una cantidad de matices espectacular. Como una fiel seguidora de los autores que he presentado en el trabajo y de este tipo de lectura en general, pienso que en aquel momento se crearon unas historias increíbles, cuya calidad, fuerza y exquisitez no han vuelto a repetirse nunca más.



M.

viernes, 18 de junio de 2010

1922-2010






Hoy es un día triste. Se va otro creador de historias.Ojalá este tipo de personas no tuvieran que morir nunca.


Gracias por sus palabras. Gracias por habernos regalado tanto.


M.

martes, 15 de junio de 2010

Creación, construcción y voluntad de cambio


Hace 42 años, en París, una grupo de jóvenes decidieron demostrar que no estaban de acuerdo con la forma de hacer las cosas de su gobierno y, por extensión, del mundo. Lo que empezó como una revuelta universitaria continuó como un grito para cambiar las cosas. Pronto demostraron que eran capaces de movilizar un país y acercarse a otros sectores; nada más y nada menos que 9 millones de trabajadores de las fábricas secundaron las huelgas. Las revueltas de Mayo del 68 duraron poco más de un mes y después se disolvieron, pero dejaron unos precedentes muy claros: cambiar las cosas es posible, y para ello hay que hacerse oír. Entre esos jóvenes se hallaba Daniel Cohn-Bendit, más conocido como Danny el Rojo. Él fue de los primeros en levantar la voz contra el orden establecido. Ahora, con bastantes años más, es miembro del Parlamento europeo representando a un partido verde. Los años parecen no haberle cambiado. Puede que muchos piensen que no se va a conseguir nada, pero expresar lo que se piensa y expresar la urgencia de cambiar, de moverse y de CREAR es muy importante. En este vídeo es esto mismo lo que hace Cohn-Bendit. Él es el ejemplo de coherencia, de que se puede ser fiel a los principios de uno por muchos años que pasen. Así, nos demuestra que, al menos para él, las consignas que gritaba a los policías franceses hace 42 años no fueron una chiquillada ni una acción producto de las hormonas. Puede que no consiga cambiar las cosas, pero al menos no se queda con los brazos cruzados viendo como los demás destruyen el mundo.



M.

jueves, 3 de junio de 2010

Las Lágrimas del Monstruo

En diciembre colgué mi primer libro, Las Lágrimas del Monstruo, para que la gente lo pudiera descargar y leer gratuitamente. Seis meses después, la novela ha superado las cien descargas. Tiene, a día de hoy 106. Puede que no sean muchas, pero para mí suponen 106 personas que han decidido, así porque sí, descargarse mi historia para poder leerla. Todo aquel que la quiera leer puede hacerlo de forma completamente gratuita a través de este enlace:


¡A ver si se la sigue bajando más gente!

Gracias a todos los que se la han descargado y la han leído

M.