sábado, 18 de diciembre de 2010

Poema en el número 8 de Ícaro Incombustible

Ícaro Incombustible ya ha publicado el número 8 de su revista online, y he tenido la suerte de que el poema que presenté ha sido votado y sale en este número. Lo podréis encontrar en la página 33.
Os aconsejo que leáis esta revista. Del mismo modo os anuncio que, a todos y todas que seáis de Granada, el número 4 saldrá en papel en febrero. Vosotros que podéis, no os lo perdáis.


martes, 14 de diciembre de 2010

Petit poème en français

Aujourd'hui il fait froid
l'hiver est arrivé
Mon coeur est une fenêtre,
il y a la blanche neige
d'un jour très étrange

Aujourd'hui le soleil est allé
et la lumière est une petite fille
qui parle avec les oisseaux.
Aujourd'hui j'ai feu dans mon coeur.

Je pense à toi
ton regard, tes cheveux, tes choses
tout est beau
parce que tu es mon été dans cet hiver
parce qu' avec tes mains je suis couverte

M.




Traducción (en castellano no queda tan bien...)

Hoy hace frío
el invierno ha arribado.
Mi corazón es una ventana
donde está la nieve blanca
de un día muy extraño

Hoy el sol se ha marchado
La luz es una niña
que habla con los pájaros.
Hoy tengo fuego en mi corazón.

Pienso en ti
tu mirada, tus cabellos, tus cosas
todo es hermoso
porque eres mi verano en este invierno
porque con tus manos me he cubierto.

martes, 7 de diciembre de 2010

Cosas que me gustan

Piel blanca en pleno agosto
El pelo mojado
Andar descalza por las baldosas de mi casa.



Se está perdiendo mucho eso de tener gusto sencillos. La gente hoy en día es muy difícil de contentar. Busca cosas que muchas veces son inaccesibles y, aun sabiéndolo, se frustra, enfada y patalea. La vida puede darnos muchas alegrías si buscamos la satisfacción en la simplicidad. Una tarde en el cine, un café con vainilla, una mirada de complicidad.
Corremos y corremos para obtener lo que queremos, y a veces la urgencia nos hace perder la perspectiva de las cosas. Si te paras delante de un espejo e indagas en tu reflejo, verás que éste sólo se mueve cuando tú te mueves, gesticula sí tú lo haces. Nada sucederá si tú no lo realizas. Así, si no corres, las cosas no serán precipitadas. No planees tus horas oficiosas; bastante planeamos ya las oficiales. Un plan inesperado. Una cerveza sin venir a cuento. Un beso de golpe. Hacer el amor sorpresivamente.

Simplemente sencillez.

Curiosamente, todas las veces que he querido planear mis ratos de ocio me ha salido el tiro por la culata. Elegir las palabras, el momento adecuado, preparar un acto... Como si la vida fuera una obra de teatro.

Un gran error.

Hace mucho aprendí que en la simplicidad está la autenticidad. Tal vez ese sea nuestro mayor problema. El mundo y la sociedad complica mucho las cosas; por eso es difícil encontrar cosas verdaderamente auténticas. Ahora me falta aprender a no planear demasiado, a no querer que las cosas sucedan aquí y ahora. Todo sucederá cuando deba suceder. Ni más ni menos.


Me gustan muchas cosas, y procuro que todas sean sencillas. Soy una chica fácil...






...de contentar.



M.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

El "Día de..."

Hace unos días se celebró el Día contra la Violencia de Género y hoy se celebra el Día Mundial de la lucha contra el Sida. Considero que las actividades que se llevan a cabo en estas jornadas son muy positivas; el problema es que el resto del año todo esto cae en el olvido.

Cada día, muchas mujeres (y hombres, porque no olvidemos que muchos hombres son también víctimas de la violencia de género) sufren maltrato psicológico o físico. Cada día muchas padecen el miedo atroz al momento en que sus maltratadores entran por la puerta. Muchas mueren. Esto no es cosa de un día. Ante un caso de maltrato, no podemos girar la cabeza y hacer como que eso no va con nosotros. Tenemos que intervenir. Existe la tendencia a no querer meternos en los "problemas" de los demás, pero cuando una persona está sufriendo es nuestro deber y obligación.

Esto no es cosa de dedicar un día.


Cada día muchas personas conviven con el VIH. Deben tomar numerosos retrovirales para evitar desarrollar la enfermedad y hacer que se mantenga en estado crónico y latente. Cada día miles de personas seropositivas y enfermas son marginadas. A pesar de los avances sociales que se están llevando a cabo, el VIH sigue siendo una enfermedad estigmatizada, clasificada bajo la etiqueta de "enfermedad de los gays, los viciosos y los drogadictos".
Qué gran error.
Cualquiera que no tome las medidas adecuadas puede ser contagiado. CUALQUIERA. Una enfermera de un hospital que se pincha con una jeringuilla. Un chico o chica que no utiliza condón porque su pareja sexual "no tiene pinta de enfermo". Un chico o una chica como tú y como yo.
Cada día mucha gente desarrolla prejuicios frente a las personas seropositivas y enfermas. NO debemos marginar a los portadores y enfermos de VIH.
Como veis, esto tampoco es cosa de un día.

Lo mismo sucede con el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer y los días contra laPobreza y un largo etcétera. No basta con ponerse el lacito en la solapa y mirar las imágenes de la televisión con compasión. El cambio y la lucha deben hacerse y construirse día a día. Ni el SIDA, ni la violencia de género ni otras cosas horribles se ganarán dedicándole un sólo día.

Porque todos los días han de ser los "Días de..."

M.

lunes, 15 de noviembre de 2010

200 descargas

¡Hola!

Tengo la alegría de decir que Las Lágrimas del Monstruo ya ha cumplido 200 descargas. ¡200 descargas! Eso se traduce en que 200 personas han querido descargarse mi novela y, al menos, tenerla en su escritorio. 200 descargas son muchas. Por eso, me gustaría que, todos aquellos que se han descargado la historia pongan sus impresiones: qué les ha parecido, si no les ha gustado, si les ha resultado inspirador, si les ha parecido una porquería... Me encantaría conocer a algunos de los que han contribuido a esta cifra, a los que han hecho posible todo esto. Os animo a todos a que colguéis aquí vuestros comentarios e impresiones. Sería genial conocer un poquito a todos los que pasáis por aquí


MUCHAS GRACIAS, al menos, por descargaros mi humilde historia.



M.

poesía prosaica (y no prosa poética)

A veces, cuando miro el cielo y llueve, tengo miedo. No miedo a los elementos, sino miedo a las personas, a los sentimientos, a no ser capaz de controlar lo que siento. Hace mucho llegué a la conclusión de no medirme y excederme, no acotarme. Pero todo eso deja de tener sentido cuando miro al cielo y veo que llueve a la vez que luce el sol.

Contracciones.

Todos somos contradictorios. Ninguno de nosotros es un ser perfectamente racional, sólo que no todos lo aceptan. Y fuera, mientras llueve y luce el sol, nos peleamos por cosas insignificantes, nimiedades, absurdeces. El mundo gira y nosotros nos empeñamos en enrocarnos en un mismo lugar y no variar nuestra postura.

Y así el mundo gira más despacio. Nada avanza. Nuestro orgullo no nos hace ser más fuertes, sino que nos debilita aún más.

Más vale un abrazo a tiempo que una malsonancia a destiempo.

Qué pena no poder sentir con mis manos esos sentimientos que me invaden cuando la amargura me visita. Mala compañera, me agria el café de las mañanas y le quita el sabor a mis comidas. No la quiero, pero a veces viene a verme. Y cuando me asomo por la ventana y la observo caminando hacia mi casa, dan ganas de esconderse bajo las sábanas y no salir en unos días. Sin embargo, echarla no es difícil: cuando todo resulte demasiado complejo como para poder respirar libremente, coge aire, piensa en todas las cosas bonitas que tengas en la vida y no dejes que te abrumen los malos pensamientos.

Luego actúa, pero no antes. Así nos libraremos del equipaje pesado, y le mundo girará más deprisa.

sábado, 6 de noviembre de 2010

He anat marcant amb els meus dits el camí
per no perdre'm
mentre escolto la dolça simfonia dels teus ulls.
Estic caminant per un bosc ple de fades
on els batecs del teu cor
donen vida a les meves passes
Somriu,
car la vida és més fàcil
quan sento aquest so candenciós.
Continuo per la senda del teu estòmac
i m'imagino que, del llarg viatje,
la set m'atabala i em torba
i així arribo al teu melic
per beure i calmar la meva angoixa
però no vull anar-me més endins
perquè dins aquelles terres obscures
(diu la llegenda)
que qui hi va, mai no torna.
I ja no tinc por, car
m'agafes amb les teves mans de mariner
que tantes barques ha fermat als ports
i em fermes a mi
i junts quedam dormits.
Ja he fet la travessia pel teu cos,
i per això el món em pareix una caricatura.


M.

sábado, 16 de octubre de 2010

Hace muchos años que ya no ve la luz del solo, pero no le interesa demasiado asomarse a la ventana y ver en lo que se ha convertido la ciudad. La oscuridad le resulta mucho más agradable. No todo son sombras; la luna, como si fuera un espejo, refleja y atrapa todas las luces sólo para él.
El mundo se ha vuelto mucho más hostil de lo que era antes. Que él sea lo que es no quiere decir que siente un desprecio intrínseco hacia el ser humano. Su condición no tiene nada que ver en esto. Las cosas realmente se están yendo a la mierda.
Pensó, ingenuo él, que su muerte iba a resultar insoportable para Ella. Que no podría vivir con el vacío tan grande que él había dejado. En un ejercicio de vanidad, pensaba cómo Ella se pasaría los días recordándole. Seguiría adelante, sí, pero su vida no volvería a ser igual. Y no hablemos de volver a estar con un tío. Imposible.
¿Cómo pudo ser tan estúpido? No sólo lo había superado, sino que algunos meses más tarde de su muerte, Ella ya tenía quien le enjugara las lágrimas. Un moscón. Sí, eso es. Un moscón oportunista que se aprovecharía de su vulnerabilidad para darse una alegría al cuerpo. Pero Ella sería lo suficientemente lista como para darse cuenta a tiempo y volver a casa.

Sí, él era un estúpido. Antes de que pudiera darse cuenta, Ella ya lo había metido en su cama. Estaba allí, donde tantos momentos habían compartido juntos. Donde la vida les parecía sumamente fácil.

Ahora él, muerto, se encontraba completamente solo. Había pensado en revelarle a Ella su secreto.

Pero se había encontrado con la cruda realidad. Nadie iba a esperarle. Además, ¿en qué había estado pensando? Iba a entrar ahí y decirle "¡Eh! ¡Que no me he muerto! Sólo me he convertido en vampiro, y ahora tengo que desangrar a las personas para poder vivir. La mayor parte de las veces la sed es un impulso que no puedo controlar, pero tú no te preocupes, que a ti no te arrancaré la yugular, pero es posible que a tu hermana sí".

Claro; ésa era una idea cojonuda. Si ya vivo era un patán en lo que a relaciones socio-afectivas se refiere, muerto no iba a ser mucho mejor.

La cosa estaba complicada. Seguramente habría más como él en alguna parte, pero tenía que buscarlos.

Sin embargo, hoy estaba demasiado cansado. Y tenía hambre, mucha hambre.


M.

sábado, 9 de octubre de 2010


Je peux être très énigmatique quand je veux.




Je sais que c'est un post très étrange, mais
quelquefois il faut écrire choses stupides
pour ne perdre pas le contact avec la realité.
Les mots pompeux fatiguent quand ils s'utilisent beaucoup.

Seulement soyez simples.

Le monde tournera plus doucement.


M.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Panem et circenses o el empobrecimiento de la sociedad.

Debo reconocer que no me siento a gusto en la sociedad en la que vivo. La gente, con su actitud indolente, su falta de empatía, su falta de ganas y su "banalización" de los sentimientos hacen que me sienta, cuanto menos, una extraterrestre. No se valora al más leído, sino al que menos duerme por las noches buscándose a sí mismo entre litros de alcohol. El machismo y el sexismo vuelven (si es que alguna vez se fueron) entre los más jóvenes, haciendo que muchos educadores se pregunten qué están haciendo mal. La televisión instruye a incultos y premia a analfabetos, y parece que más allá del fútbol, no hay nada más interesante para una tarde de domingo. La sociedad se empobrece y se envilece gracias a su propia ignorancia
Los jóvenes, que vemos cómo nuestro futuro está siendo pisoteado y calumniado por unos pocos todopoderosos, no hacemos nada por evitarlo o, al menos, por luchar, pelear, sacar las uñas y demostrar lo que valemos. No. Nos gusta más la droga televisiva, la fiesta, el desfase y el mirar para otro lado. Hace unos años, el joven que no asumía unos mínimos culturales, el joven que no se valía por sí mismo, que no pensaba, cuestionaba y criticaba lo que le rodeaba, era marginado por el resto. Hoy pasa lo contrario. El joven que piensa, que lee y que dice lo que siente, el joven sensible dispuesto a pelear por lo que cree es el marginado.
El amor se ha convertido en una caricatura de sí mismo. Mancillado y maltratado, se queda en un rincón, triste y solo, esperando que alguien lo recoja y le honre. Nadie cree en el amor. El amor no es mero placer, ni sexo, ni "aquítepilloaquítemato". Amor es mirar a alguien a los ojos y saber que no hay nadie más con quién puedas compartir tu vida, porque esa persona que tienes ante ti es única. Amor es ser persona y demostrarle a tus padres que te has realizado y que tienes un camino por seguir. Amor es tener fe en uno mismo y pelear por una buena vida. Pero eso hoy en día se ha olvidado.
Ahora que nuestro mundo se tambalea, no nos hacemos oír. Pocos jóvenes salen a decir que no están de acuerdo, que no quieren perder su futuro. Pocos gritan a pleno pulmón a los "grandes". Gritar no es violencia, no es agresividad, ni mala educación. Gritar es alzar la voz, levantar la vista y enfrentarse a los malos presagios. Pero parece que se nos han roto las cuerdas vocales.

Pues a mí no.


Yo no estoy de acuerdo con la mayoría de jóvenes de mi edad. Yo no quiero beber hasta perder el sentido, ni perder mi identidad para ser aceptada. Yo no quiero ser una inculta. Yo quiero pensar, leer, hacer que los míos se sientan orgullosos de mí por lo que verdaderamente soy. Quiero saber cada día más. Quiero vivir el resto de mi vida con la persona que me hace feliz y que a la vez es mi mejor amigo.
Quiero pelear, gritarle a las injusticias, y nunca perder la voz. Quiero llorar cuando vea dolor, y quiero salir a la calle y decir lo que pienso sin que los demás me metan en uno u otro cajón.
Quiero vivir ajena al pan y circo que se nos ofrece para vivir con una felicidad engañosa.

Quiero intentar cambiar el mundo.

Si todos quisiéramos intentarlo, seríamos verdaderamente libres. Menos mal que, en medio de todo este caos, algunas personas me hacen conservar la fe y la esperanza. Todavía queda gente buena. Espero que el mundo no se la trague.



M.

martes, 21 de septiembre de 2010

L'amour





No sé por qué

tengo la absoluta certeza

de que todo nos va a ir bien

quizás sea por tu sonrisa

por tus certeros silencios

o por la cadencia de tu voz.

O, tal vez,

simplemente,

porque estuvimos en el momento adecuado en la hora acertada.

Cuando las dos piezas de un puzzle se encuentran

y se juntan

A ver si hay un valiente

que pueda separarlas



M.




viernes, 17 de septiembre de 2010

Nit de l'art: de todo menos noche

Ayer tuve la ocasión de asistir a la nit de l'Art que se celebra cada año en Palma. Uno de los principales inconvenientes que pienso que tiene este evento es que, al poco de pasar la medianoche, la mayor parte de los museos y galerías de arte ya estaban cerradas. Recogiendo las conversación que tuve con un amigo antes de irme a casa, más que la Nit de l'Art, parece la Nit del Capvespre. Nuestra primera parada fue en Es Born. Allí habían instalado un puesto de la Cadena Ser, pues se habían retransmitido programas en directo. Allí, además, también había variedad de políticos, todos trajeados y bien vestidas y adornados con sus mejores peroratas y palabras vacías y absurdas. De hecho, cuando bajaba por la calle Sant Jaume en dirección al Casal Solleric, me choqué con un señor de traje rodeado de otros señores con cara de poco amigos; era nuestro presi, Antich. Un preludio, un aviso, del espectáculo que me aguardaba al final de la calle. Tras un infructuoso intento de entrar en el Casal Solleric, nos dirigimos hacia el Baluard. Un edificio precioso pero, a mi juicio, muy poco aprovechado. No entraré a valorar las obras de arte que se exponen en el museo, ya que es algo muy subjetivo y que va en función del gusto y la sensibilidad artística de cada uno. Sin embargo, pienso que a los artistas que presentan su obra allí se les debería dar más publicidad, más "bombo". Algo como "eh, mirad, tenemos un espacio genial, y unos artistas fantásticos están exponiendo su obra. Venid a verla, seguro que os gusta". Eso debería ser así continuamente, pero no. Es Baluard se ha introducido en una inercia muy fea, languideciendo y dejándose llevar mientras es visitado por pijhippis, pijos a secas y gafaspasta. Poco queda de esa intención inicial de enseñar el arte a la masa, acercándolo a toda la sociedad. Cuando uno entra y lo ve, se da cuenta perfectamente de que ese museo, o lo que sea, está destinado a un sector social muy concreto. Una verdadera lástima.
Luego fuimos a la fundación Sa Nostra y por el camino vimos pequeñas galerías llenas de gente que ofrecían arte de gente anónima. Eso me gustó. Puede decirse que me dio esperanzas.

En fin, me hubiera gustado que la Nit de l'Art fuera realmente una noche, y no una merienda cena en la que las cosas tienen que verse deprisa y corriendo antes de que cierren y mientras oyes cómo el politicucho de turno se da su baño de multitudes.


M.

jueves, 9 de septiembre de 2010

He intentado muchas cosas
en este camino desierto de sinsentidos y muchos quehaceres
y muchas palabras que se dicen sin pensar.

(la gente lanza palabras como cuchillos)


He intentado ir por las marismas de la calma
sin contemplar más que mi reflejo en la arena
Pero la gente me atrae demasiado
y no puedo dejar de mirarla


Una vez intenté no querer enamorarme
pero tan cara me salió la jugada
que mi vida ya no es un "yo"
sino un "nosotros" muy muy grande
de colores y tan brillante
como el mismo sol


También he intentado caminar por las nubes
sin que me asustaran las alturas
y así poder saludar a los que se fueron
porque era su destino
o aquellos que marcharon
simplemente
sin pedir permiso.


Cuántas veces habré intentado hablar
sin tener que preguntarlo
pero luego he pensado
mejor parecer boba
que abrir la boca
y confirmarlo.



Por eso siempre he intentado
que mis silencios fueran intensos
mis palabras certeras
y mis gestos verdaderos
Porque la libertad se pierde al creer
que engañamos a todos,
cuando en realidad
tan sólo te has convertido
en esclavo de ti mismo.



M.

sábado, 28 de agosto de 2010

An English poem in prose



When it seems like the whole world wants to fuck you
When you feel so small in the universe
When you are sad about everything

Just think that you can do whatever you want
Think that all your actions are in your hand

Don't mind what people say about you

Just scream

Put on your favourite clothes, your sexiest dress
And look yourself on a mirror
Repeat yourself you are very, very interesting
You are so porn that no one can't resist looking at you and imaginining you in a dirty way.

You're very intelligent
People will never abuse you

You've got enemies, but you love all of them.
You can smile them when you find them along your way
You don't care about they say


That's the way I live


That's the way I feel alive



M.

sábado, 14 de agosto de 2010

Una tarde con La Perra Parda: buenrollismo a expuertas



Hace un par de días, con la intención de preparar mi artículo para el mes de septiembre de Mondo Sonoro, me desplacé a Santa María con mi compi, el fotógrafo Andrés Jarit, para ver al grupo La Perra Parda, hablar con ellos y hacerles unas fotillos. El contacto vía e-mail que había mantenido con ellos había estado muy bien e intuía que la tarde iba a ser buena.
Con todos los miembros pude corroborar el tópico del buen rollo imperante en los ambientes del heavy metal. Todos conocemos a alguien o tenemos un amigo que es "metalero" y tendemos a juzgar que su "pose" es más una moda que otra cosa. Sin embargo, hay personas que convierten el heavy en una manera de vivir la vida y relacionarse con los demás. La Perra Parda me lo confirmó. Aparte de acogerme como si fuera una miembro más de su pandilla, Andrés y yo pudimos escucharles tocar un tema en directo, y debo decir que suenan realmente bien. Eso es muy importante; donde una banda demuestra realmente su potencial es en los directos, y esta formación tiene un potencial muy a tener en cuenta.
Marisia, Tom, Petrilord, Maikel y Lord Baltimor fundaron su grupo en 2003 y, tal y como me contaron, su máxima es pasarlo bien y hacer lo que les gusta. La sesión de fotos que hicimos son la mejor muestra de ello. El ambiente fue muy distendido y no dejé de reírme en todo el tiempo que estuve allí. Las fotografías quedaron fantásticas (podéis ver un breve ejemplo más arriba). Nos despedimos con la promesa de seguir en contacto y les dije que me verían por algún concierto de los que tienen previstos para septiembre.
Aparte de irnos con unas buenas fotos y datos para mi artículo, me dio la sensación de que me marchaba de allí con nuevos y buenos amigos.

¡Viva el heavy metal!


P.D.: si queréis sabes más sobre el grupo, podéis visitar su Myspace: http://www.myspace.com/laperraparda

Las fotografías son de Andrés Jarit. Podéis ver más imágenes suyas en http://www.flickr.com/photos/acjarit/collections/

martes, 10 de agosto de 2010

Amantes

En los días de verano, en los que el calor apenas deja pensar ni respirar, el amor fluye y se hace tan espeso que podría tocarse con las yemas de los dedos. El tiempo, ocioso, acaricia los rostros de los enamorados y se hace más lento, para que estos puedan dedicarse el uno al otro.

De entre todos ellos, destaca una pareja en especial. Pueden vivir en cualquier ciudad del mundo y tiene la fortuna de poseer una hermosa juventud. Cuando ambos salen, juntos, a la calle, el cielo parece volverse más claro, y el ritmo de las cosas se ralentiza para que la naturaleza pueda observarlos con ternura. Sus miradas se recitan palabras de amor y no precisan del lenguaje para poder comunicarse.

No importa que sea de noche para que se demuestren su amor; bien dicen los sabios que el placer de saberse amado es propicio a cualquier hora del día. Así, el amante se acerca lentamente a su amada; su dormitorio es un santuario que huele a almizcle, vainilla y miel. Se tocan sin tocarse, se acarician ambos sin tan siquiera rozarse. ¡Cuán extraños estos vocablos para el común de los mortales! No así para ellos, que en lo que tarda en suspirar una mariposa tras salir de la crisálida se hallan desnudos y abrazados, iniciando ya la danza infinita, sin control alguno sobre sus respectivas mentes. Sus almas vuelan veloces en busca de aquello que no se encuentra en el mundo palpable: el amor por sí mismo.

El amante, en su lenta cadencia, recita a su amada un je t’aime silencioso, unas frases que nadie más podría oír: “te deseo”, “eres mía”, “nunca te voy a dejar”. Ella, en una locura obsesiva por fundirse y no quedar más que sus sensaciones sobre las sábanas, se agarra con fuerza a unas cuerdas invisibles, que le atan suave y dulcemente al yugo de ese placer que todas personas buscamos. No es un placer sucio; por mal camino anda el que ve el que ve suciedad en este tipo de actos. ¡Es el placer de amarse hasta la extenuación!

En pleno éxtasis, ambos se miran. Se contemplan el uno en los ojos del otro. La fusión se ha completado; los cuerpos se han intercambiado en un universo en el que los sexos ya no son esenciales.

El aroma de la habitación cambia.

Sudor.

Dulzor.

La humedad del estío.

El silencio mismo huele a algo.

Ahora todo queda revuelto; una mano por aquí, un brazo por allá. Unos cabellos revueltos que precisan urgentemente de un cepillado. Unos corazones que laten al unísono en un viaje que se inició hace mucho tiempo.

Alguien o algo, desde las alturas, los bendice. Una especie de dios que sonríe les envuelve y les acoge entre sus brazos. No es el Dios cristiano, ni tampoco uno pagano; las religiones no entienden de la esencia de las cosas.

martes, 27 de julio de 2010

Sueños




La brisa que sopla en esta tarde de verano huele a almizcle, a cerezas maduras, a caramelos de anís. Es una brisa pesada, cargada de bochorno, pero que acerca a mi rostro los dulces recuerdos de fiestas pasadas, de amores inconclusos y besos que no llegaron a darse por miedo a finalizar una historia demasiado hermosa. Vienen a mi memoria los días de juego en el campo, en los que construía con hojas secas una barquita con un pequeño muñeco sobre ella, y la lanzaba al estanque, esperando verla al final del recorrido. Soñaba que era una princesa, y con mi vestido al viento saltaba y saltaba entre los naranjos, imaginando que mi príncipe llegaría a caballo en cualquier momento. Yo, resuelta a marcharme junto a él, me peinaba con mis diminutas manos y me pellizcaba los mofletes para que adquirieran el color sonrosado del cielo cuando el sol se esconde. Mi madre me daba la merienda, que solía consistir en galletas de chocolate caseras y un buen tazón de leche, y luego volvía a danzar con los árboles, como si me hallara en un baile de máscaras.
Las jornadas en las que no estaba en el campo las pasaba en la playa, haciendo castillos de arena y zambulléndome en el mar. Cuando notaba que me había sumergido por completo, imaginaba que estaba a punto de encontrar una ciudad perdida, una especie de reino subacuático. El monarca me recibiría con grandes honores, y allí haría amigos muy especiales.

Cierro la ventana. La brisa que sopla empieza a tornarse fría y la noche cae como las mantas pesadas y gruesas que usaba en invierno.


Puede que las cosas hayan experimentado cambios desde que fui niña hasta ahora, pero la vida me sigue pareciendo tan adaptable a uno mismo como los propios sueños.

Miro en mi interior.


Yo soy la reina de mi patria, una patria sin banderas, color ni religión.
Sigo mis propios pasos, nada me detiene, salvo el sufrimiento y el dolor.
En mi patria se respira vainilla, mora y fruta de la pasión.
Mi patria es muy hermosa,
porque mi patria es el amor.


M.

sábado, 24 de julio de 2010


Ayer, 22 de julio, acudí a una manifestación antitaurina en la plaza de toros de Palma, ya que unas horas después iba a celebrarse una corrida en la que seis toros iban a morir. No conocía a nadie de los organizadores, pero todos teníamos un motivo en común para estar allí: poner fin a la tortura y matanza indiscriminada de los toros y conseguir que de una vez por todas todo ello dejara de ser un espectáculo para convertirse en un crimen. La performance, a cargo de AnimaNaturalis y otros voluntarios, fue una maravilla. Poco a poco los ánimos fueron subiendo y los allí presentes nos uníamos en una sola voz para gritar consignas contra la "tauromafia". Había gente que nos miraba sin más, otros que nos animaban y otros que nos increpaban, pero no importaba. Esa concentración no se hacía por la gente, se hacía por los animales, que desgraciadamente no pueden defenderse.
La tauromaquia es una vergüenza. Es realmente increíble que, bajo el epíteto de "tradición" o "cultura" se droguen, torturen y maten a unos pobres animales. Esta condena es extensible a otras fiestas de dudosa humanidad como los "toros embolaos", las que tiran toros al agua o los famosos sanfermines. Los animales no son una broma, ni payasos, ni seres inferiores a los que podemos manipular como si fueran nuestros. ¿Qué demonios nos hemos creído? No somos superiores a nadie; yo iría más allá y diría que somos inferiores, porque un ser con intelecto y capacidad de lenguaje no debería ver estas atrocidades como algo a proteger. No le deseo nada malo a nadie, pero no siento ninguna lástima cuando cogen a un torero; los toros se defienden. ¿Qué pensarías tú si te drogaran, te sacaran a una plaza y se dedicaran a pincharte mientras te desangras para, finalmente, matarte de una estocada? Poco hacen los toros para lo que sufren.

Agradezco desde aquí a los de AnimaNaturalis y a todos los asistentes por la concentración ¡Nos veremos en la próxima!

Alguien dijo una vez que quien maltrataba y no amaba a los animales era mala persona. Yo diría que mala a secas, porque no se es persona si se hacen esas barbaridades.


M.

jueves, 15 de julio de 2010

She has the power

(La que está de espaldas con la camiseta abierta soy yo)





Este lunes iba a ir a uno de los mejores conciertos de mi vida y yo todavía no lo sabía. Hacía ya unas semanas que teníamos las entradas para ir al concierto que Patti Smith, la diva del punk, iba a dar en Lloseta. A mí ya me gustaba de antes, pero no me podía ni imaginar lo que iba a presenciar. Llegamos con calma al Palau dels Comtes d'Aiamans, nos encontramos con unos amigos y nos sentamos a esperar. Poco a poco comenzamos a levantarnos; empezaba el movimiento. Ella se demoró una media hora, pero cuando la vi aparecer, caminando por un claustro casi encima de nuestras cabezas, intuí que ese concierto iba a ser muy especial
Y vaya si lo fue. A los diez minutos de la primera canción, ya me había dejado llevar por la marea de personas que bailaban al son de la música. En las lentas, todos nos mecíamos a la vez, izquierda y derecha, como en una especie de océano. En las que tenían más ritmo ella saltaba, y todos saltábamos con ella. Because the night y People have de power acabaron de encender la llama del todo. Con Gloria llegó el éxtasis. Si ella nos hubiera pedido invadir un país, lo hubiéramos hecho. Fue capaz de hipnotizar a casi 2000 personas.
Yo salí de aquel concierto sudada, cansada y en un estado de completa embriaguez, despertando de un largo sueño. Había tenido el mayor subidón de adrenalina que jamás había experimentado.
Me fui a la cama pensando en todo lo que nos había transmitido esa mujer, en todo lo que me había transmitido a mí. Sin embargo, la cosa no acababa con ese increíble directo: al día siguiente iba a tenerla frente a mí. Y así, el martes me dirigí a Literanta con dos ejemplares de Just kids bajo el brazo, resuelta de decirle en mi modesto inglés lo mucho que me había gustado el concierto. Una vez en la cola y tras un rato de espera, empezó a hacerse el silencio; Patti Smith estaba entre nosotros, y los aplausos no tardaron en sonar. Se subió a una banqueta y pidió que los que fueran con niños pasaran primero. A partir de ahí empecé a temblar. Cuando llegó mi turno, todo cuanto me había propuesto decirle se me olvidó, y sólo pude balbucear mi nombre. Su asistente se dirigió a mí y me dijo que le gustaban mucho mis gafas. Ella me miró a los ojos, y asintiendo con la cabeza me sonrió. Jamás olvidaré ese momento.

Nunca he sido fan de nadie; nunca había hecho cola para que nadie me firmara un libro o un disco. Pero a esta mujer se le sigue sin quererlo. ¡Viva el punk y viva Patti Smith!


M.

domingo, 11 de julio de 2010

Camina, camina. No dejes que nada te lo impida.
Con paso ligero, sin mirar atrás.
Camina, camina.
La brisa es tu única compañera. Nadie más te sigue.
Camina, camina.


Las palabras repiqueteaban en su cabeza sin cesar, como las campanas de la iglesia en una mañana soleada de misa. Jovencitas con sus mantoncillos. Parecen recatadas, pero buscan con su mirada al hombre que les levante las enaguas y les adentre en las artes del placer, ahora prohibido pero soñado para ellas. Muchas de esas mañanas él se había paseado entre ellas. Jugaba a observarlas, a seducirlas. Habría conseguido a la que hubiera querido, pero era demasiado fácil. Lo fácil es aburido.

Sus pasos decididos provocan el roce del terciopelo de su traje. Es como una dulce melodía que le recuerda al sonido que provocaban los vestidos de seda de sus amantes cuando resbalaban por su piel. Le gustaba verlas desnudas, blancas e incorruptibles antes de dejar derramar su sangre. Eran como un lienzo un momento antes de deslizar el pincel. Eran tan hermosas y tan frágiles...
Cuando todo eso se acababa su interior parecía vaciarse. Era paradójico; mientras por sus venas circulaba el líquido de la vida, que le renovaba por completo, su alma quedaba huérfana, carente de intereses. Pocas cosas había que se satisficieran.

La ciudad se había convertido en un lugar muy decadente para vivir. Toda clase de vicios se agolpaban en cualquier esquina de las calles. La perversión y la indecencia se iban de la mano por la noche a pasear. Ellas eran las rameras de aquellos hombres que no esperan nada emocionante de sus tristes y aburridas vidas. Tomando el control de una mujer, poseyéndola, creían poseer el mundo. Pero ni eso tenían; el opio les había hecho perder toda conciencia de la realidad. Cuando despertaban de su vulgar sueño, la rutina diaria les parecía más burda todavía.

"Qué absurdo todo", pensaba, mientras el cielo se iba tiñendo de negro y pequeñas estrellas empezaban a resplandecer. Todo cuanto veía le parecía una especie de villa en miniatura. Le daba la sensación de poder aplastar las casas bajo sus pies, coger con una sola mano a sus habitantes y jugar con ellos antes de devorarlos, como el gato y el ratón. Incluso esos pensamientos le parecían soberanamente aburridos.

Mientras paseaba notaba cómo le contemplaban. No le gustaba del todo sentirse observado, pero la curiosidad y admiración de los mortales le alimentaban el ego; pronto le alimentarían de una forma mucho más prosaica...


M.

jueves, 8 de julio de 2010


"No hay error alguno en las creencias del hombre que no sea hijo de una verdad, y esto incluso tiene su encanto, pues las verdades positivas no tienen nada de halagador para la imaginación. Ésta, por el contrario, se halla tan enamorada de la mentira, que prefiere a la pintura de una emoción agradable, pero natural, una ilusión que espanta. Este último recurso del corazón humano, cansado de los sentimientos ordinarios, es lo que se llama género romántico."

Charles Nodier.

Nodier definió muy bien lo que era el Romanticismo en la literatura. Este género aportó las novelas y relatos más exquisitos del mundo de la escritura. Entre las obras románticas un subgénero, el vampírico. Los escritores que trataron esta materia fueron los primeros en describir de forma literaria las leyendas que durante siglos se han ido transmitiendo por las diferentes civilizaciones del mundo. Fueron los novelistas románticos los que dieron forma a los relatos vampíricos, los que han dejado escritas las verdaderas historias de vampiros.


¿Y por qué hablo del Romanticismo?


Mañana más.


M.

lunes, 28 de junio de 2010

Pues aquí me veis, celebrando mi 23 cumpleaños currando... Sí, no he podido evitarlo; no hace más de una semana que he acabado definitivamente trabajos y exámenes, y ya me estoy metiendo otra vez entre libros polvorientos. Esta vez continúo un proyecto que empecé el año pasado y que presenté a una asignatura de literatura (con muy buenos resultados, por cierto). Podríamos decir que es un "tratado de vampirología", o algo así. Aquí os dejo la conclusión de aquel trabajo que clase, que ahora me servirá como punto de partida para un trabajo que tiene pinta de que va a durar mucho tiempo.






Es un hecho incontestable que la figura del vampiro ha despertado siempre el interés y el entusiasmo ya no sólo en el mundo de la literatura, sino también como representación de las fuerzas del mal en diversas culturas de todo el mundo. Tiene múltiples características propias según la zona geográfica, pero lo que les hace realmente interesantes es el conjunto de rasgos que comparte en todo tipo de tradiciones: aprensión a elementos religiosos, salidas nocturnas, sangre humana como alimento...

El siglo XIX en Europa se caracterizó por la gran cantidad de cambios, la mayor parte de ellos muy importantes, que se sucedieron en un lapso muy corto de tiempo. La industrialización experimentó un enorme desarrollo. Ello vino asociado al crecimiento de la clase obrera y a toda la serie de oleadas revolucionarias de principios de siglo. Hombre como Marx analizaron toda la problemática y dieron origen a una serie de teorías que todavía en la actualidad cuentan con un gran número de seguidores. Todos estos acontecimientos influyeron en la cultura de forma inevitable; en el siglo XIX el Romanticismo eclosionó en el Viejo Continente. La nostalgia por el pasado y la fuerza de las revoluciones para crear el futuro generaron una serie de autores brillantes. Cabe destacar de la mayor parte de ellos el gusto por las historias oscuras basadas en mitos y leyendas de países lejanos y desconocidos. El terror era uno de los géneros más cultivados. En él, monstruos horribles, espectros y fantasmas compartían protagonismo con el ser humano. Uno de esos seres fue el vampiro. Él era la representación del hombre romántico del momento. Bajo ese aspecto se escondían el ser que se alimentaba de la sangre de los vivos y vivía en la sombra de la noche. La figura del vampiro sedujo a todo tipo de autores de diversas nacionalidades: hispanoamericanos, franceses, irlandeses, ingleses... Las leyendas sobre vampiros estaban profundamente extendidas por todos los rincones del mundo. Estos autores las recogieron y le dieron su propia forma, creando al mismo personaje, pero con toda una cantidad de matices espectacular. Como una fiel seguidora de los autores que he presentado en el trabajo y de este tipo de lectura en general, pienso que en aquel momento se crearon unas historias increíbles, cuya calidad, fuerza y exquisitez no han vuelto a repetirse nunca más.



M.

viernes, 18 de junio de 2010

1922-2010






Hoy es un día triste. Se va otro creador de historias.Ojalá este tipo de personas no tuvieran que morir nunca.


Gracias por sus palabras. Gracias por habernos regalado tanto.


M.

martes, 15 de junio de 2010

Creación, construcción y voluntad de cambio


Hace 42 años, en París, una grupo de jóvenes decidieron demostrar que no estaban de acuerdo con la forma de hacer las cosas de su gobierno y, por extensión, del mundo. Lo que empezó como una revuelta universitaria continuó como un grito para cambiar las cosas. Pronto demostraron que eran capaces de movilizar un país y acercarse a otros sectores; nada más y nada menos que 9 millones de trabajadores de las fábricas secundaron las huelgas. Las revueltas de Mayo del 68 duraron poco más de un mes y después se disolvieron, pero dejaron unos precedentes muy claros: cambiar las cosas es posible, y para ello hay que hacerse oír. Entre esos jóvenes se hallaba Daniel Cohn-Bendit, más conocido como Danny el Rojo. Él fue de los primeros en levantar la voz contra el orden establecido. Ahora, con bastantes años más, es miembro del Parlamento europeo representando a un partido verde. Los años parecen no haberle cambiado. Puede que muchos piensen que no se va a conseguir nada, pero expresar lo que se piensa y expresar la urgencia de cambiar, de moverse y de CREAR es muy importante. En este vídeo es esto mismo lo que hace Cohn-Bendit. Él es el ejemplo de coherencia, de que se puede ser fiel a los principios de uno por muchos años que pasen. Así, nos demuestra que, al menos para él, las consignas que gritaba a los policías franceses hace 42 años no fueron una chiquillada ni una acción producto de las hormonas. Puede que no consiga cambiar las cosas, pero al menos no se queda con los brazos cruzados viendo como los demás destruyen el mundo.



M.

jueves, 3 de junio de 2010

Las Lágrimas del Monstruo

En diciembre colgué mi primer libro, Las Lágrimas del Monstruo, para que la gente lo pudiera descargar y leer gratuitamente. Seis meses después, la novela ha superado las cien descargas. Tiene, a día de hoy 106. Puede que no sean muchas, pero para mí suponen 106 personas que han decidido, así porque sí, descargarse mi historia para poder leerla. Todo aquel que la quiera leer puede hacerlo de forma completamente gratuita a través de este enlace:


¡A ver si se la sigue bajando más gente!

Gracias a todos los que se la han descargado y la han leído

M.

lunes, 31 de mayo de 2010

Sesión de fotos de una tarde cualquiera








Cada vez me gusta más que me hagan fotos.

Luz, sombras, perfecta combinación de tonos. Mi piel de lienzo, tus dedos de pincel

Y el disparo del flash.

Mientras escribo poesía miro el blanco y negro de la imagen.

Déjame demostrarte que cada día puede ser una caja de sorpresas.

Que una tarde cualquiera puede ser un sueño entre las sábanas.

El pasado, presente y futuro son lo que tú quieras que sean.

Mírame a mí. No soy la de ayer, ni la de hace dos años. Soy la de ahora, y nunca más la misma.

Duerme conmigo y verás que me transformo.

Mira cómo nazco ante un nuevo día.

Hagámoslo juntos.

Y hazme muchas, muchas fotos. Cada vez me gusta más.



M.

jueves, 27 de mayo de 2010

Fin

Hace diez minutos que he llegado a casa. Vengo de la última clase de la carrera, la última después de cinco años. Ha sido una clase muy "light", y mientras escuchaba a mis compañeros, que exponían sus trabajos, pensaba en lo rápido que ha pasado todo.
Estos días me he acordado mucho de cuando empecé, de mis miedos, de la incertidumbre, del vértigo. Era todo muy nueva y yo apenas era una cría de 18 años con ganas de empezar cosas nuevas y conocer a gente distinta. Ahora, a punto de cumplir los 23, miro atrás y me sorprendo de lo mucho que he cambiado. Creo que mis compañeros y yo hemos pasado por muchas cosas a lo largo de estos cinco años. Todos hemos aprendido bastantes cosas, relacionadas o no con la carrera. Yo me he hecho persona, dentro de la universidad, pero también al margen de ella. He conocido a personas que me han marcado profundamente, y otras que apenas lo han hecho. También me he despedido de otras, pero siempre mirando hacia delante, porque la carrera que tenía entre manos me daba muchas fuerzas para seguir, y la he defendido con uñas y dientes a quien intentaba atacarla. Por otro lado, hacer la licenciatura que he querido y que siempre me ha gustado ha sido increíble. He aprendido cosas y he accedido a escalones a los que ni me imaginaba subir. Ahora, muchos de mis compañeros y yo estamos a punto de llegar al último escalón. Me ha mucho vértigo pensar en ello; marea la idea de pensar que, tras cinco años de esfuerzos y trabajo, estoy a punto de conseguir lo que quiero. Cuando me den, junto con todos mis otros compañeros, ese gran papel en el que ponga que soy licenciada, llegará el momento de creérmelo.

Desde esta modesta nota quiero dar las gracias a todos mis compañeros de "camino". Todos hemos compartido momentos muy buenos y otros de tensión, pero al fin y al cabo, hemos compartido cinco años muy importantes de nuestras vidas y hemos crecido con ello. Ojalá a todos os vaya genial; ha sido un verdadero placer hacer esto con vosotros. ¡Nos veremos en la cena de "lisensiados"!

M.

sábado, 15 de mayo de 2010




(Ayer fui a Cultura Club a ver, de forma inédita, a Sexy Sadie, reunidos una vez más sólo para este concierto. ¡Fabulosos!)

lunes, 10 de mayo de 2010

Funambulista

Pintura: Cruz Molina http://mcmolina.artelista.com/


Una vez soñé que danzaba, perdida, en un alambre
No tenía red ni soporte,
tan sólo sombras sin lumbre

Soñé que mis pies se movían
con música inexistente
Y no sentía miedo, pero tampoco
alegría.

Me juzgues por mis sueños
no me señales por mi osadía
ni por no sentir miedo

Los sueños no son fantasía:
el abismo es el mundo
y las sombras, la vida.


M.

sábado, 1 de mayo de 2010

Miedo.

¿Qué haces cuando tienes miedo? ¿Cómo luchas contra esa sensación que te oprime el pecho y te provoca ganas de gritar, romper todo cuanto se te ponga por delante y luego esconderte?

Yo lloro.


Lloro hasta cansarme. Escondo la cara entre mis manos y dejo que las lágrimas resbalen por entre mis dedos. Sollozo y balbuceo y no me levanto hasta que las ganas de llorar no se me pasan. Últimamente he tenido mucho miedo. Por eso he llorado a menudo.

Él no dijo nada. Tan sólo la miraba y notaba que sus palabras se repetían en su cabeza. Su discurso era un mantra que volvía una y otra vez, palpitante. Cuando percibía la congoja en ella, inconscientemente se ponía en posición de alerta, pero no para protegerla de otros, sino para protegerla de ella misma. Ella, en sí misma, era la peor arma que podía empuñar, más aún si estaba triste. Una persona triste sin capacidad de autoconservación era capaz de hacer cualquier cosa. Él lo sabía, lo había vivido.


Ella dejó de hablar.

-¿Me estás escuchando?


silencio.


- Eh, vale, ya lo he captado. Ya veo que mis problemas te importan una mierda. Es fantástico. ¿Sabes qué? Últimamente vas mucho a lo tuyo. Es como si los demás te sobráramos. Pues muy bien. Yo me largo.


...


- No es eso. No te vayas. Espera un momento.


Ella se apoyó contra la pared, con las manos metidas en los bolsillos, esperando. Pronto comprendió que se trataba de algo más que fumarse un cigarrillo, o pegarle el último trago a la cerveza. Y se sentó.


-Yo... Cuando tengo miedo no sé hablar, no puedo. No soy capaz de articular palabra. Tal vez tenga algo que ver con mi infancia. Cuando era pequeño y me reñían, jamás me atreví a replicar, porque sabía que la siguiente reacción por parte de mi padre iba a ser una sonada bofetada. Por eso aprendí a callarme. Es como si, en cierto modo, me tragara el miedo. Respiro hondo unos minutos y a veces se va.


- ¿Y cuándo no se va?

- Suele irse. Sólo es cuestión de tiempo. El silencio calma, ¿no lo sabías? La gente le tiene mucho miedo al silencio; cree que cuando hace acto de presencia es porque algo malo ha pasado, o porque hay que estar serios, o cosas por el estilo. Y a veces el silencio es la mejor de las respuesta, el mejor de los bálsamos para la tristeza. Y en mi caso para el miedo.




silencio.



-Y ahora... ¿Por qué tienes miedo?

- Me pasa como a ti. Últimamente le tengo miedo a muchas cosas.


Ella le escrutó con la mirada.


- Tengo miedo de que llores, tengo miedo de tus lágrimas. Temo que vayas a enjugártelas a cualquier otro lugar que no sea yo. Yo quiero ser tu casa, y a veces me la la sensación de que no me dejas. Me asusta verte sufrir, y más si tengo la sospecha de haber sido yo el causante de ese sufrimiento.

- Y todo eso... ¿Por qué?




- Porque te quiero. Las personas, cuando quieren, tienen miedo, mucho. En este mundo todo es muy frágil, y cuando encuentras algo o alguien que de verdad te importa, temes que pase algo que te lo destruya.

- Eso nunca va a pasar, ¿y sabes el motivo?- Él negó con la cabeza- Porque nosotros no somos de este mundo.


Ella se acercó y se abrazaron. Y por un momento, el puente a las afueras de la ciudad en el que se hallaban les pareció el lugar más hermoso sobre la tierra.



M.


viernes, 30 de abril de 2010

Introducción. Lux et Umbra.









Respira. No respires. Respira. No respires. Respira. No respires.

Jugaba a mantener la respiración, cerrando los ojos y dejando volar los pensamientos en un océano de extrañas emociones. A veces había tenido que mantener la respiración de forma obligada: para mantener el equilibrio, para pensar, para meterse una raya, sobre todo al principio. Antes, cuando empezó, no era fácil prepararse una raya de coca; el peso de que estaba cometiendo un grave error se acumulaba en sus sienes, presionándole la cabeza. Le generaba remordimientos, como si el tomar drogas supusiera un acto de traición para sus seres queridos. En cierto modo lo era, pero él pensaba que era más una cuestión de estar "bien visto" o "mal visto" que un proceso autodestructivo. Ahora todo ello había desaparecido, y sostenía la respiración por costumbre.

Y porque le ayudaba a concentrarse.

Cuando salió del baño, se encontraba mucho mejor. Se sentía con fuerzas para salir a calle y buscar un mundo mejor. Era capaz de discernir que lo que veía era falso, irreal. Los sitios se le mostraban amables y cercanos, y no sabía que la oscuridad está a la vuelta de la esquina.


La luz del sol le saludaba sonriente e iluminaba sus pasos. Notaba cómo a través de sus pupilas dilatabas absorbía los rayos. No se quemaba. Nada le molestaba. Torcía la cabeza para captar la suave brisa que pasaba por la calle. Sus sentimientos se habían agudizado sobremanera. ¿Cómo iba a ser malo algo que le hacía sentir tan bien? En aquel momento era un saco de sensaciones, un cúmulo de sentimientos imposibles de explicar. Todos se sucedían a la vez, creando en su interior un torbellino que crecía y crecía por momentos. Eso era la gloria, el paraíso, el cielo en la tierra. No veía nada malo, ni tampoco en sí mismo. Se giraba de vez en cuando para contemplar sus pasos, que veía marcados en la acera, como si fueran guías que le señalaban el regreso.

Puede que algún día no hubiese regreso. Eso él no lo sabía.


En esos momentos no sabía que las sombras se reflejan y se apoderan nosotros cuando nos envuelve la más resplandeciente de las luces.


martes, 27 de abril de 2010

Energías

Apenas faltan dos meses para acabar la carrera. En dos meses se acabará una de las etapas más importantes de mi vida, y se cumplirá aquello que durante tanto tiempo he estado imaginando. Han sido cinco años llenos de sensaciones y acontecimientos, y necesitaba "desquitarme" de todos ellos para hacerme una purga.
Quienes hayan hecho Historia tal vez sepan de lo que hablo. La gente siempre ha hablado de temas históricos porque es "un bien cultural universal". Es cierto, pero lo que no se ve es la necesidad de que quien se dedique a hacer historia, a elaborar un discurso histórico, sean los historiadores.
La Historia es algo que puede encantar o se puede odiar. A mí, personalmente, me apasiona. Disfruto en las clases y no me supone ningún sacrificio pasarme largas tardes en la biblioteca buscando libros e información para las asignaturas y los trabajos. La Historia es leer, construir, contraponer opiniones. No es sólo "empollar" fechas, como mucha gente piensa. El trabajo de lógica que se requiere para elaborar un buen discurso es enorme. Para mí es fabuloso buscar, leer, desechar, contraponer, redactar... Y no veo el momento de poder dedicarme a ello de forma profesional.
En esta andadura han intervenido muchas personas. Unas han pasado sin dejar huella, y otras han contribuido a ser lo que soy ahora. Mis padres me han apoyado siempre, no sólo cuando les dije lo que quería estudiar, sino también todos estos años. Me animado a hacer cosas, a luchar y a ser persona.
Mi pareja me ha soportado cuando he tenido momentos de bajón, me ha sostenido y además muchas veces ha compartido conmigo mi pasión por algunos temas. Ha aguantado lecturas tediosas de trabajos y me ha ayudado a creer en mí misma.
Mis amigos y compañeros muchas veces se confunden. Con mis compañeros de carrera he compartido todas las dificultades y alegrías de la carrera y mis amigos, que no son muchos, me han seguido y han valorado mis logros.
Todos ellos me han acompañado en estos cinco años, y con todos me he hartado de hablar de la carrera que ahora estoy acabando. Porque si hay algo de lo que me enorgullezco es de apasionarme por lo que hago y estudio, y cuando recoja el título se me llenará la boca al decir que soy historiadora. Además, voy a procurar en todo momento honrar mi vocación y honrar, sobre todo, a los que tantos años llevan dedicándose a la Historia; acabar una carrera como ésta puede acabarlo cualquiera, pero hacer la Historia, aquélla que nuestros descendientes van a a conocer, y de forma correcta, es la verdadera dificultad y mi auténtico reto.


M.

martes, 20 de abril de 2010

Mallorca Zombie, un proyecto a destacar.


"Mallorca Zombie nace durante una noche de juerga en la mente de Jaume Alçina, posteriormente, encuentra a 6 locos más dispuestos a embarcarse con él en la valiente idea de rodar una película de zombies de manera independiente, sin subvenciones, con el único apoyo económico que supone la imaginación del equipo de producción del proyecto. 7 historias, siete directores, todos dispuestos a dar su particular visión, a embarcarse con él en la valiente idea de rodar una película de zombies de manera independiente, sin subvenciones, con el único apoyo económico que supone la imaginación del equipo de producción del proyecto. 7 historias, siete directores, todos dispuestos a dar su particular visión."

Así nos recibe la página web de Mallorca Zombie, un proyecto nunca visto y que va ganando seguidores. En la isla hay multitud de seguidores de las películas de zombies, y es reconfortante ver a gente que se mueve por hacer cosas originales en este ámbito. El domingo se presentó la película en el Teatro Municipal, con un zombiewalk previo desde la Misericòrida hasta el mismo teatro. Esperamos que el proyecto siga teniendo acogida y se siga presentando por todas partes donde sea posible. Eso sí, ¡SIEMPRE en 16:9!


¡Disfrutad!

M.

miércoles, 14 de abril de 2010

Descansa en paz. John Ajvide Lindqvist


Descansa en Paz es otro de los títulos de John Ajvide Lindqvist (autor de Déjame entrar). Aunque el libro salió en Suecia en el año 2005, no ha sido hasta el mes pasado cuando ha llegado a nuestro país.

(¡ATENCIÓN! SPOILER. Esta entrada, aunque no desvela el final de la novela, puede destriparte detalles interesantes de la misma. Estás avisado/a...)

Suecia, mes de agosto. Al calor agobiante propio del verano se une el desconcierto por no poder apagar ninguno de los aparatos de electricidad que se encienden. La tensión eléctrica es insostenible, las personas no pueden soportar el dolor de cabeza. De repente, como si alguien hubiera apretado un botón, la tensión cesa. El dolor de cabeza remite y todo vuelve a una calma pasmosa. Demasiada tranquilidad. Entonces, empiezan a llegar los avisos: desde todas partes del país los muertos se están levantando. Tan sólo se levantan los que llevan muertos dos meses o menos. ¿Qué quieren? Por lo visto, salen de los depósitos de cadáveres y de sus tumbas en dirección a sus hogares.

He leído el libro en apenas tres días. No lo digo con la intención de ser presuntuosa, sino con la intención de decir que engancha increíblemente. Las primeras páginas son muy explícitas. El autor no se corta a la hora de entrar en detalles acerca de las condiciones físicas de los fallecidos que han despertado (o "redivivos", como aparecen en la historia). Tampoco se queda corto a la hora de explicar ciertos procesos de putrefacción, o cómo está un cuerpo cuando se exhuma después de dos meses bajo tierra. Ése no es sólo el "problema". Las dificultades para leer esos fragmentos aumentan cuando se habla de esos procesos en los niños. Describir cómo un niño de nueve o diez años está putrefacto no es tan sólo asqueroso, sino también agobiante; llena de amargura. Amargura, ése es el adjetivo. En la primera mitad del libro, la amargura lo impregna todo. Ves a la muerte, puedes palparla. El autor te da la oportunidad de oler los sudarios del depósito de cadáveres, te ayuda a reproducir la sensación que tendrías si te encontraras con un redivivo, y no con uno cualquiera: tu madre, tu abuelo, tu mujer, tu hijo. Es realmente impresionante cómo el autor es capaz de expresar ese mundo de sentimientos. Al leer esas líneas uno siente agobio, amargura, depresión. Uno siente las mismas ganas que los personajes de beber vino hasta perder el sentido, o de desaparecer, únicamente con la compañía de una mochila. Esta parte del libro dan ganas de llorar profunda y realmente. Es un reflejo de la muerte perfecto.
La segunda parte deja casi de forma cortante las descripciones de putrefacciones, descomposiciones y derivados y se centra en la acción. La acción se define claramente. Lo que no se aprecia con tanta claridad son las emociones de los personajes. Éstas se insinúan, el autor apenas da una pincelada a los sentimientos y poco a poco el lector se los va encontrando. Lo chocante es que no sólo se insinúan los sentimientos de los vivos, sino también de los redivivos, los que han muerto y se han despertado. Es en esta parte donde se empieza a entrever la razón por las cual se han levantado, y cuando uno lo lee no siente miedo ni sorpresa, sino una compasión y una tristeza muy grandes. Porque parece muy real. Porque podría suceder. Porque la gente, en vida, tiene ese miedo.

Para finalizar, unos últimos puntos. El autor refleja una sociedad que no se asusta porque los muertos se despierten y caminen. Se asustan porque ese hecho trastocará los cimientos de su propia existencia. Somos los únicos seres vivos conscientes de nuestra muerte. Si ésta se ha superado, ¿qué queda ahora?
Una vez que el ser humano ha superado el estupor de ver a los muertos volver a la vida, vuelven a caer en el error que tantas y tantas veces le ha pasado factura: creerse el superior, creerse más que el resto. Así, los habitantes de las diversas regiones empiezan a encerrar a los redivivos y hacer experimentos con ellos, sin pensar que la respuesta es mucho más esencial de lo que creen. Sin saber que se están maltratando a ellos mismos.
El autor no recurre a lugares imaginarios, ni se inventa nombres, ni deforma topónimos. La acción transcurre en su país, en su ciudad y en su barrio, por donde tantas veces ha paseado. Un homenaje precioso a su tierra.


M.

miércoles, 7 de abril de 2010



...

Cuando llegó a su calle, aparcó la moto con sumo cuidado; su moto era una de las únicas cosas con las que era cuidadoso últimamente. Introdujo la llave en la cerradura, oyendo el crujir del metal, y empujó la puerta. Miró el buzón: ninguna carta.


"No hay noticias..."


Al llegar a casa, notó que el aire estaba muy enrarecido, o al menos más de lo normal. Se sentía extraño, ahogado. Inmediatamente abrió todas las ventanas y sacó la cabeza por una de ellas. Solía tener esa sensación cuando algo malo había ocurrido. De repente, el teléfono móvil empezó a vibrar.

"Maldición, me lo había dejado aquí"

Lo cogió y apretó el botón verde. Trabajo. Sí. Sí, sé dónde es. Tardo diez minutos. Allí estaré.

Lo sabía.

Como aún no se había quitado la gabardina, bajó a toda velocidad... Sí, a esa en la que los cuerpos son apenas visibles. Volvió a poner en marcha la moto y desapareció entre el humo de las alcantarillas.



El lugar estaba lleno de hombres y mujeres vestidos de negro que miraban por todas partes evitando la mirada de curiosos. Si alguien se acercaba, bastaba una mirada de reprobación, con el iris cargado de sangre, para que ese alguien se marchara y se convirtiera en nadie.
Se supo que había llegado porque hizo un gran estruendo al aparcar

"Perdón, es que el tubo de escape..."

Saludó a todos con la mano y se dispuso a entrar en la vivienda. No tuvo problemas de acceso; los cordones de seguridad invisibles no detectaron nada extraño en su cuerpo.
En seguida notó el olor: sangre. Sangre oxidada

"Huele a..."

-Sí tío, ¿pero es que no ves a tu alrededor? Hay sangre por todas partes... Anda, ven aquí, te enseñaré dónde está.

Era su compañero de trabajo y algo así como un amigo. Ambos eran muy diferentes, pero se llevaban bien. Cosas curiosas de estas especies.

"Los iguales son rivales; los distintos, tan sólo animales...."


Cuando legó a la estancia y vio lo que vio, tuvo que reprimir un fuerte vómito que subía por su gaznate.

- Chico, te presento a nuestra una coleguita.

"Tío, está..."

- Sí. sí, está muerta. Bueno, más que muerta, está completamente seca. Es un fiambre. Joder, parece que seas nuevo en esto. ¿De qué cojones te sorprendes? Trabajamos en esto, ¿no?

Sí, trabajan resolviendo crímenes, acabando con "el mal entre los malos" (es una larga historia). Pero los ojos de esa muchacha, su mirada...


M.

lunes, 29 de marzo de 2010









Te sueño, te siento a cada instante, en cada esquina que tuerzo en la calle.

Tu respiración me calma, tu piel es mi refugio para el miedo.

Di esas palabras que tanto anhelo, pronuncia mi nombre.

No me abandones, no me gustará el mundo sin ti.



Esas frases se repetían incesantemente en su cabeza, una y otra vez. A pesar de estar en medio de la ciudad, tan sólo podía oír el roce de sus pantalones de cuero, la caricia de las gruesas suelas de sus botas en el pavimento. El viento resbalaba en su rostro, separando delicadamente algunos mechones de pelo negro. Mirada perdida.

Dirección a la nada.


No sabía por qué tenían esas palabras en su mente. Le aturdían hasta el punto de sumirlo en un profundo aislamiento. Se sentía como una caja de cristal. Veía el mundo, pero no lo oía. Estaba a unos centímetros escasos de la realidad, pero no podía tocarla. ¿Tal vez fuera por ella?

Había conocido a muchas personas a lo largo de su vida, a muchas mujeres.


Pero ninguna como ella.


Su pelo largo, sus ojos... ¿Qué era?

Él era un tipo duro, de los que llevaban gabardinas negras, pantalones negros y zapatos negros. Todo negro. Sus gafas, también negras, ocultaban unos pequeños ojos vivarachos que a todas horas miraban con curiosidad a su alrededor y buscaban algo que le alegraran el día: un niño especialmente mono, un perrito encantador, un coche o un buen escote. No hay que olvidar que era un tipo muy, muy duro.


Pero ahora había perdido todo sentido de la razón.


Llegó por fin a su moto, se subió en ella y la arrancó. Sintió cómo lo saludaba con su intenso y pausado ronroneó, que se convirtió en rugido en cuanto él le dio más gas. Su moto, sí, su moto iba a darle la paz que necesitaba. Un paseo en moto es lo mejor para dejar las ideas atrás.
Antes de partir, se puso el casco y los guantes, se retiró la gabardina para que no le molestara y miró de soslayo a la gente que pasaba.

¿Acaso esperaba cruzarse con ella?


Si la hubiera visto, le hubiera invitado a subirse, y habrían marchado a algún lugar lejos de toda aquella mierda. Pero aún así él la llevaba consigo, y no conseguía deshacerse de su imagen, cada vez más nítida en su cabeza.


Por la autopista, se sintió libre. La gabardina ondeaba al viento, y sólo estaba concentrado en la carretera. Sin embargo los pensamientos le abordaban. Recordaba una frase que ella le dijo la última vez que se vieron:


"Ahora estamos juntos en esto"


No sabía a qué se refería, pero cada vez le gustaba más. Incluso se había sorprendido alguna vez pronunciándola en voz baja. Le gustaba más escucharla de ella. Se había labrado su propio sentido, pensando que tal vez era una frase simbólica. Le agradaba imaginar que con esas palabras ella compartía sus ideas, su vida. La palabra "ahora" le provocaba especiales escalofríos.


Ahora era ahora. No dentro de un rato, ni mañana, ni en un año. Ahora, en ese mismo y preciso instante.


Las luces que proyectaban las farolas se convertían en ráfagas a medida que aumentaba la velocidad. El aire olía a humedad, a tabaco, a cosas sucias. Había decidido ir a casa en vez de presentarse en el bar de siempre a pedirse algo fuerte.


Tal vez se había cansado de ser un tipo duro.


M.



P.D.: para la persona en quien llevo pensando hace mucho tiempo sin saberlo.

Te ailovyu.


(¡Continuará!)

lunes, 22 de marzo de 2010

¿Prosa? rutinaria


Perdonen que no escriba muy a menudo. A veces la rutina te pilla por sorpresa mientras te abrochas los vaqueros, exigiendo atención. Este tipo de rutina resulta deliciosa.

Me siento en la entrada del porche, oliendo un aire enrarecido. Olor a humedad, a pantano.

Menos mal que tenemos limones a mano.

Apoyo, cansada, las palmas de mis manos en el suelo a la vez que el gato, curioso, olisquea tu jersey hecho mío. Es un jersey a rayas que huele a ti, a mí y a muchas cosas a la vez. A suspiros, a piel desnuda, a crema Nivea después de la ducha. A veces me gusta subirme el cuello a la altura de la nariz y sumergirme en toda esa amalgama de olores.

Como una mascarilla para evitar el aire pantanoso.

Dices que en ocasiones soy una insolente. Una muchacha insolente y provocativa a la hora de decir las cosas. ¿Cómo no voy a serlo, si te tengo a mi lado todas las noches? Respiro lo que tú respiras entre sueño y sueño. ¿Cómo no serlo ante aquella gente que se cree tener más que yo? Me jacto de que estés en mi vida y me río de aquellos que afirman, con ínfulas de superioridad, que su felicidad es mejor que la mía

¡Mejor que la mía! (risas enlatadas de fondo)

Me tengo a mí misma, de la que cada día aprendo algo nuevo. Tengo mis propios pensamientos, mis gustos, y una mirada que dice cosas. Tengo unos pies que caminan por cualquier terreno. También tengo mis angustias y mis miedos y esos pequeños ratitos de desespero que me recuerdan que estoy viva.

Y te tengo a ti, el espejo donde tantas veces veo mi reflejo. Mi antítesis, mi némesis. Mi amigo. Mi amante salvaje, mi sempiterno caballero andante. Mi Ingmar Bergman, mi Charles Chaplin. Las trompetas de Bregovic y Kusturika.


Me levanto del porche. El aire pantanoso poco a poco va dando paso al aire húmedo de la noche. El limonero apenas es ya visible y el gato no está, mientras que el perro aporrea nervioso la puerta desde dentro, diciéndome con los ojos que me echa de menos (y que tiene hambre). Me estiro las mangas del jersey: alguien me espera para hacer la cena y ser feliz.


La rutina es, para mí, deliciosa; perdonen que no escriba muy a menudo.


M.

lunes, 1 de marzo de 2010

Daybreakers, o cómo los vampiros se mueren de hambre


Acabo de llegar del cine de ver Daybreakers. No puedo evitarlo; cada vez que se estrena una película de vampiros, he de acudir a verla lo antes posible para decidir si me parece una obra de culto, tiene ideas buenas o es una basura. La gran mayoría están en el tercer grupo, una cada tres años llega al primero (todavía suspiro por Déjame entrar) y muchos entran en el segundo, con mayor o menor dignidad. Es el caso de esta película. Planteo la situación: casi toda la humanidad se ha transformado en vampiros, con la consecuente adaptación del mundo a ellos. Por tanto, los humanos son algo más que un bien escaso, y los vampiros empiezan a tener serios problemas para poder alimentarse, hasta el punto de llegar a algo peor que la muerte. Una gran multinacional tiene a los humanos en una especie de granjas, mientras los científicos intentan buscar un sustitutivo de la sangre. Edward, uno de los trabajadores, pronto descubrirá que hay un remedio mucho mejor que la sangre artificial...
La primera hora de película es realmente buena. Llama mucho la atención la estética, una mezcla entre lo oscuro y lo futurista; los inventos de los vampiros para adaptar su vida a las horas diurnas, como las calles subterráneas, no tienen precio. Esta primera hora es muy racional. Se presenta un entramado de ideas, ligadas a unos personajes, que poco a poco van desarrollándose. Es muy buena la idea de darle la vuelta a la tortilla: en esta historia, no son los vampiros los que se esconden, sino los humanos. Cuando la escasez de sangre aumenta, algunos vampiros, claro está, se muestran dispuestos a ayudar a los seres humanos. Los vampiros parecen ser seres muy civilizados, pero la falta de alimento les convierte en depredadores en el sentido más puro del vocablo. La poesía y las chorreras están aquí completamente ausentes. La sangre y la falta de ésta se convierten prácticamente en un negocio; los vampiros se convierten en monstruos horribles si no consumen y las empresas manejan a la población como quieren. Esto nos da unos mensajes muy claros: el ser humano y los vampiros tienen más cosas en común de lo que ellos creen, que la maldad y los sentimientos más zafios planean entre todos y que en situaciones desesperadas no importa a quien se tenga delante.
Lo que me ha disgustado un poco ha sido la última media hora: un final algo forzado, explosiones, sangre y juegos de artificio. A pesar de ello, pienso que tiene ideas sumamente interesantes y que dan a pensar al espectador, algo que es raro ver en filmes de estas características. TODO el mundo se ha convertido en vampiros. TODOS somos súper chachis, con ojos de colores, veinti tantos toda la vida y tope fuertes, pero...


¿Ahora qué?


M.

lunes, 22 de febrero de 2010

Tutankhamon: malaria, ADN y otros misterios


Hace unos días pudimos leer en los periódicos y ver en los telediarios la gran revelación, aquello que amantes del Antiguo Egipto tanto esperábamos: los resultados de los análisis de ADN de la momia de Tutankhamon. Según los expertos, el joven rey no murió asesinado, sino de malaria o paludismo, combinada con severos problemas óseos como el mal de Kohler. Ello explica los alrededor de ciento cincuenta bastones que se hallaron en su cámara mortuoria. La salud enfermiza del joven faraón podría tener que ver con la consanguinidad de su antecesores. Aquí viene la segunda parte de la historia. Junto con la presentación de los resultados de Tut, a cargo de Zahi Hawass, se presentó también a la prensa los resultados de ADN que relacionan al faraón niño con la KV35EL y la KV55. Todo parece apuntar a que la primera momia corresponde a la abula de Tut y madre de Akhenaton, la reina Tiye. Por tanto, estaría confirmado que efectivamente Tutankhamon era hijo del faraón monoteísta. Los interrogantes surgen con la segunda momia. Los análisis parecen demostrar que se trata de la madre de Tut, pero no es la momia de Nefertiti, puesto que el ADN señala que es hija de la reina Tiye y Amenhotep III y, por tanto, hermana de Akhenaton. Algunos investigadores han ido un poco más allá y no han dudado en afirmar que, puesto que los análisis no son del todo concluyentes (cosa cierta, tratándose de relaciones de parentesco), podría incluso ser una hija de Akhenaton. La incógnita sobre la identidad de la madre del joven faraón está servida. Sin embargo, hay que ser prudentes y no dejarse llevar por ínfulas de misterio y ensoñaciones que pueden generar estos interrogantes. Mi opinión, tras ver la presentación de los resultados y leer las noticias, es algo crítica. Se ha dicho que a pesar de resolverse la duda sobre las causas de la muerte de Tut, el misterio no se ha perdido. Se han mantenido a lo largo de los años muchas hipótesis acerca de esta muerte: asesinato, lucha por el poder y el acceso al trono, el extraño papel del sacerdote y consejero Ay... Era necesario, y mucho, acabar con estas posibilidades. La gente conoce a Tutankhamon por su famosa maldición o por su supuesto asesinato, cuando es un faraón que en realidad no destacó demasiado durante su reinado. Dejemos de alimentar misterios inexistentes y de ver programas en la televisión que sobrepasan lo comercial y accesible para dar una imagen casi amarilla de la Historia. Respecto a la madre de Tut, la respuesta sigue en el aire. Tendremos que esperar, bien a que las analíticas sean más precisas, bien a que se encuentre la momia de la verdadera Nefertiti. La perspectiva, lejos del morbo o del "misterio" que se le pretende dar, se presenta muy apetitosa para los investigadores y arqueólogos. No quiero ni imaginar cómo me sentiría yo si tuviera entre mis manos la posibilidad de saber si la madre del faraón era su hermanastra o su propia tía. Aunque dudo que cambie por completo el curso de la egiptología, como he oído decir, sí que es importante y muy emocionante.

Verdaderamente, envidio a esos profesionales.


M.

domingo, 21 de febrero de 2010

La gente suele pedir favores, peticiones más o menos importantes. Muchas veces no lo hacemos por esas personas, sino por nosotros mismos. En ese caso, el motivo deja de ser importante; la razón es la que nosotros escogemos. Es en esos momentos cuando nos hacemos el favor a nosotros mismos. Se trata de una cuestión de supervivencia, de dejar fluir la energía y arrancar de raíz la negatividad que nos ha infringido dolor. No se trata de perdonar o ayudar a nadie, sino de evitar que las partículas de aire nocivas se enquisten en nuestra alma. Las cosas deben zanjarse; es cuestión de karma.

Otras veces, las personas nos piden favores para otra gente. A menudo no lo hacemos por ayudar a la tercera persona, sino por aquella que nos lo ha pedido. Es una manera de abrazar, de decir
estoy aquí pase lo que pase. Eso es muy importante. El amor por alguien pasa por hacer ese tipo de favores. Puede que lo que te pidan no te guste o no creas en ello. Cuando ese amor es cierto, el favor que te pidan no será destructivo ni te obligará a tomar decisiones irreversibles. Además, en el fondo te resultará molesto, pero al ver los ojos de la otra persona entenderás que así tú también serás feliz. En un amor verdadero, los favores tienen pleno sentido.

M.