domingo, 13 de diciembre de 2009

Llueve





Llueve.
Desenredo las sábanas de mis piernas
y desentierro las emociones internas
que ni sabía que tenía

Llueve,
y, mientras duermes
me visto lentamente; la prisa
es para los que sienten con la mente.

Llueve,
y me asomo a la ventana.
Recuerdo la dulce noche, las horas cálidas
y saludo a la recién llegada mañana.

Llueve,
y no hay estrella, ni sol ni luna
que comprenda que no hay cosa ninguna
que hagan pesados mis días leves.

Llueve,
y te miro, y tú me miras
la fragancia de tu lecho se evapora
tornaremos a impregnarla

Cuando llegue la aurora...



M.

2 comentarios:

CALISTOR dijo...

Bonito poema, la lluvia siempre inspirandonos y siempre para añorar..

Te voy a añadir al blog pero no se si ponerte como puente de los suspiros,..

Carlos Pons Olivares dijo...

Rrrrrrrrrrrrrr....
Esperemos que mañana también llueva...