lunes, 19 de enero de 2009

Apología de las Letras


Vivimos en un mundo en el que el campo de las Humanidades y las Letras está siendo desprestigiado por momentos. Ninguneadas y maltratadas hasta límites indecibles por científicos intransigentes que se creen superiores por tratar con unos y ceros, o pateadas por el propio sistema educativo, que de cada vez más hace que las Letras tengan una importancia menor en los planes de estudio.
Quienes hayan hecho alguna carrera de Letras sabrán muy bien cómo se siente uno/a cuando dice: "Yo estoy estudiando Historia", o "Filosofía", o tal o cual Filología, y la reacción del interlocutor es preguntarte "¿Y eso para qué sirve?" Es la pregunta del millón que todos los amantes de Humanidades tememos, aborrecemos y odiamos a partes iguales.
Preguntar para qué sirve una carrera de letras es preguntar para qué sirve respirar. Primeramente, partimos de ese pragmatismo excesivo que impera actualmente en la sociedad: todo, absolutamente todo lo que se hace, tiene que servir para algo o responder a algún tipo de fin. Segundo: dentro de ese pragmatismo se da por hecho que los que se dedican a las letras no tendrán un futuro próspero. De sobra es conocido por todos el típico tópico del filósofo, historiador o filólogo que trabaja de repartidor de pizzas o en una hamburguesería. Estamos en el siglo XXI... Por favor, abramos nuestras mentes...
Las Letras suponen un camino de introspección personal, una apertura al mundo interior de uno/a mismo/a que permite conocer aspectos de nuestra manera de ser que ni siquiera sabíamos que teníamos. La Filosofía, por ejemplo, supone conocer la cuna de nuestra civilizacion actual; es saber cómo pensaban nuestros antepasados, sus mecanismos de pensamiento internos y, en definitiva, contemplar cómo ha evolucionado ese pensamiento y por qué ha sido así. ¡Saber cómo pensaban y por qué hace cientos de años! Es realmente fascinante comprobar cómo podemos acceder a ese conocimiento tan abstracto.
Las lenguas... Ahora deberían ser de suma importancia entre unas gentes que hablan mal y escriben peor. Además, las Filologías enseñan a leer y, en consecuencia, a fortalecer la mente y el interior. Desde un panfleto a un libro de quinientas páginas, la lectura es el alimento del alma.
La Historia... La mayoría de vosotros ya sabéis que estudio Historia y fijaos hasta qué punto he llegado, que me río de todos aquellos que me dicen que la Historia no sirve para nada. Una profesora me dijo una vez: "se desprecia aquello que se ignora". Y creo que está en lo cierto. ¿Para qué sirve la Historia? La Historia es memoria, y los historiadores, mediante los hechos, reconstruyen la Historia. ¿Acaso eso no es importante? ¿No es increíblemente importante saber qué sucedió en el pasado, por qué acontecieron las cosas? ¿Por qué estalló la Guerra Civil Española? ¿Qué pasó después de la Revolución Francesa? ¿Qué llevó a Jaime I a invadir Mallorca? Se nos ha legado datos, hechos, y es tarea del historiador transformar esos hechos y elaborar el relato de lo que sucedió. Pobre de aquél que crea que la Historia no tiene ninguna utilidad...
Esto es igual de válido para Historia de Arte. El Arte es una manera de expresión, y conociendo cómo se expresaron las sociedades en un momento determinado, podremos conocer muchas cosas acerca de ellas y de nosotros mismos.
Personalmente, yo nunca he despreciado a las Ciencias propiamente dichas. Considero que en muchos campos son realmente admirables. Los médicos, desde los que llevan a cabo trasplantes heroicos, hasta los que están en las urgencias de un hospital local. El ingeniero que idea nuevos instrumentos para la energía ecológica, el arquitecto que construye nuestras casas... Lo que sí que me come por dentro son ese grupo de científicos que tienen ese sentimiento de superioridad y van diciendo por ahí que su proceso de aprendizaje es más difícil que el de un humanista. ¡Dile eso a un filósofo que intenta estudiar a Nietzsche, o al historiador que intenta llevar a cabo el desarrollo el estudio de los modos de producción capitalistas de la Europa del 1800 bajo en enfoque marxista! Pongámonos el cristal adecuado para cada visión... Señor batablanca, que mi profesión no tenga números ni fórmulas matemáticas, ni hable de la inercia ni del efecto que se produce al hacer tal cosa sobre tal material, no quiere decir que no haya dificultades en el día a día. ¿Hay una tabla objetiva que mide en nivel de dificultad y por ello usted se atreve a hacer tales afirmaciones? Se nos presenta una batalla dialéctica infinita...

El mundo de las Letras sufre cada día la incompresión de unos y el abandono de otros. Es hora de que aquéllos que las valoran, las respetan y las aman, profesionales o no, luchemos por el justo lugar que se merecen.



M.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy deacuerdo en que el mundo de las letras cada vez se va "abandonando más", y sin embargo el de la tecnología por ejemplo está creciendo de manera desmesurada. Cada vez hay más historiadores en paro, y más gente licenciada y con muchísimo currrículum que acaban trabajando en el Aeropuerto, en Mc Donalds, o en sitios así.
No se hacia donde va el ser humano en ese sentido. Creo que tanto la historia como la historia del arte es necesaria para conocer nuestra historia, nuestra evolución, que pasaría si un pueblo no tuviera memoria, no tuviera raíces por ejemplo? que seríamos? Las letras sirven para conocer nuestro espíritu, para curtirlo y enriquecerlo. Para alimentar nuestra capacidad de reflexión y de pensar. Creo q sin ellas nos convertiriamos en "maquinitas". ¿Que pasaría si el ser humano no tuviera la capacidad de expresarse, de comunicarse mediante el arte?
Estoy contigo en que debemos hacer algo, luchar pero , de que manera???? Si los políticos por ejemplo prefieren invertir en otras cosas antes que en cultura. Deberíamos unirnos todos y hacer algo al respecto.
Cris
cristina.argent@terra.es

Gittana dijo...

Es una tristeza, que olvidemos la vieja escuela... yo, adoro escribir, claro que tambien soy de las que admira el avance de la tecnología, pero soy más bien de la vieja escuela, así que sostengo mi dolor muscular. Todo lo hago yo, con las manos...

Hace más falta alimentar nuestro cuerpo y mente, pero sin tanta tecno...

Danink dijo...

Hace escasas semanas alguien demasiado cercano a mi "por sangre" me dijo que no entendía porque se invertia tanto dinero en excavaciones arqueológicas, obras de arte y museos... pudiendo invertirlo en todo tipo de avances, que según dicha persona "es el futuro lo que debería preocuparnos, total... ya sabemos suficiente del pasado". Sobra decir que en ese momento me levanté y abandoné la mesa. Bendita ignorancia... si tuviesemos que comparar lo que se invierte en un laboratorio de historia a uno de cualquier otra ciencia...
PD: las proyecciones en Cort, una chulada! os la recomiendo jeje.