jueves, 17 de diciembre de 2009

La odalisca de Constantinopla





Poco a poco las luces de la ciudad se van apagando. Tan sólo algunas antorchas iluminan los rincones más oscuros, y las calles parecen sinuosas criaturas serpenteando en medio de la noche.
A la luz de la luna, los edificios se elevan amenazantes, mostrando unos rostros desconocidos durante el día. El cielo es un manto de lana, y las estrellas son los lunares de un velo infinito.
Así caminaba ella por la urbe, con la seguridad de conocer cada uno de sus recovecos. Sabía que allí se escondía lo mejor y lo peor de la raza humana, y más en un momento del día en el que la nocturnidad sirve de escondrijo. Sin embargo, quien bien supiera buscar podría encontrar placeres, divertimentos y personajes variopintos capaces de hacer sonreír a cualquiera. Así era Constantinopla: un lugar de contradicciones.
Se asomó a un viejo portón de madera, grande y pesado. La humareda salía danzando del recinto, entonando una danza. Parecía envolverle la cintura e invitarla a entrar, pero no era eso lo que ella quería. Aquel pequeño cuchitril albergaba a seres muy diversos. Todos compartían una misma cosa: fumar de las cachimbas de sus mesas. Absorbían el humo suave y pausadamente, para a continuación expulsarlo por sus bocas desdentadas. Muchos de ellos fumaban acompañados de alguna prostituta, que mostraba sus encantos de forma generosa, pero al mismo tiempo mecánicamente y con un deje de melancolía.
En cuanto notó que ciertas miradas se posaban sobre ella, marchó de allí a paso firme y rápido. No iba muy abrigada, y estaba empezando a notarlo; las noches de Constantinopla son muy frías, como si algún dios lanzara desde los cielos un bufido de aire helado.

Siguió caminando, aumentando la velocidad.

Cuando por fin llegó a su destino, exhaló un suspiro. Antes de introducirse en aquel ambiente que la aguardaba, miró a ambos lados de la acera, por si alguien la había seguido. Como aparentemente no era así, entró en aquel sitio.
A simple vista podía parecer un fumadero más, pero ella y los que acudían con asiduidad sabían que no era así. Al fondo había una tarima de madera rodeada de velas. Ella se introdujo en un cuartucho y salió apenas unos instantes después. Su vestimenta había cambiado: ya no llevaba esos finos pantalones, ni su camisa de manga larga. Ahora llevaba una falda hecha de múltiples velos, y su pecho se cubría por un corpiño del que colgaban numerosas monedas tintineantes, al igual que de su cintura. Sus tobillos estaban adornados por pulseras de plata, que se movían a su paso, y los dedos de sus pies descalzos portaban algún que otro anillo.

Ella iba a bailar.


Pero no era un baile cualquiera. No se trataba del baile vulgar que en ocasiones realizan las fulanas a sus clientes, no. Ella no contoneaba las caderas incitando a aquel que tenía delante, ni realizaba movimientos que se confundirían con los espasmos del acto sexual.

Ella estaba por encima de todo aquello.


Ella era la odalisca de Constantinopla.


M.


P.D.: la Revista de Arqueología del siglo XXI, cuya dirección lleva el magnífico egiptólogo Nacho Ares, va a publicarme un artículo sobre los honderos baleáricos. Saldrá en el número 345, correspondiente al mes de enero. Para mí es un grandísimo honor que esta revista me publique y desde aquí quiero darles las gracias, y especialmente a su director.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Las lágrimas del Monstruo

Bu

Como algunos ya sabéis, el mercado editorial está fatal. No sólo por lo difícil que es que te hagan caso, en especial a la gente que no es conocida ni en su pueblo, sino porque si estás empezando te piden una pasta a cambio de estar sujeto/a a un contrato basura. Por ello he decidido mostrar al mundo la novela corta que escribí hace algún tiempo titulada "Las lágrimas del Monstruo". Se trata de una novela de terror, aunque no del terror de sangre y vísceras, sino un terror más bien psicológico, en el que los buenos no son tan buenos y los malos tienen su corazoncito. No pretendo hacerme famosa ni nada, ni autodenominarme,de la noche a la mañana, escritora. Simplemente quería conseguir algo que me imagino que todos los que nos gusta escribir anhelamos: que la gente nos lea. Sólo así, y con mucho tiempo, algún día podré decir que escribo. Mientras, hago cositas de estas y, por supuesto, cuelgo en el blog mis cuentos, poemas y relatos para que todo el mundo los lea y opine. El medio por el cual el sacado la novela de la que hablo aquí es Bubok. El link es:

http://www.bubok.com/libros/20150/Las-lagrimas-del-Monstruo

Aquí podréis acceder a ella.

No sólo espero que guste y encandile. Me encantaría que llegara a la gente, tanto bien como mal. El mensaje que transmita un libro a alguien es, para mí, lo más importante.

Bueno, ahí lo dejo. Volveré próximamente con más idas de olla para el blog.

Saludos a los que seguís esta página:


M.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Llueve





Llueve.
Desenredo las sábanas de mis piernas
y desentierro las emociones internas
que ni sabía que tenía

Llueve,
y, mientras duermes
me visto lentamente; la prisa
es para los que sienten con la mente.

Llueve,
y me asomo a la ventana.
Recuerdo la dulce noche, las horas cálidas
y saludo a la recién llegada mañana.

Llueve,
y no hay estrella, ni sol ni luna
que comprenda que no hay cosa ninguna
que hagan pesados mis días leves.

Llueve,
y te miro, y tú me miras
la fragancia de tu lecho se evapora
tornaremos a impregnarla

Cuando llegue la aurora...



M.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Tú, corazón.

Hola, corazón. Me encuentro en mi habitación, al amparo del suave calor que me otorga la chimenea, mientras la luz del atardecer baña estas palabras.
Allí afuera las cosas empeoran por momentos. La gente se odia, siente envidia por sus semejantes, se pelea, se mata. Cada vez mueren más personas a manos de otras por causas nimias. No importa el motivo; robar una vida siempre se abominable. Cuando pienso en ello me asusto. El mundo exterior cada ves me da más miedo. Si vienen estos pensamientos a mi mente, trato de imaginarme contigo. Me gusta reproducir el amanecer de un nuevo día, y verme a mí abriendo una puerta para observarte durmiendo. Tu cuerpo está cubierto por una gruesa manta, pero se adivinan tus contornos, suaves pero marcados. Es como si las ropas del lecho quisieran dibujarte y retener tu hermosura. Me acerco con ligerenza y te miro. Veo tu piel brillante y, al tocarla, mis manos se deslizan como si de seda se tratara. Me entran ganas de volver a acurrucarme junto a ti, pero el frío del invierno ya ha penetrado por las yemas de mis dedos hacia todo el cuerpo, y podría enfriarte. Me conformo con mirarte, sentir tu perfección. Sí, para mí todo lo que te conforma es perfecto, puesto que me haces feliz y siento una plenitud que nunca antes había sentido. De repente, te mueves, y tu cabeza se dirige hacia mí, como si ya hubieras intuído mi presencia. Abres los ojos perezosamente, y en la inmensidad de ese océano me pierdo mil veces antes de decirte "buenos días". Sonríes, y el aire se vuelve ligero y huele a dulce caramelo. Entonces, el mundo me parece menos malo.

Por eso me gusta reproducir tales sensaciones.


Pero hay que despertar, y enfrentarse a la vida.

Déjame que te diga, corazón, que este enfrentamiento me parece menos espantoso contigo a mi lado. Que el levantarme cada día pensando qué voy a encontrarme ya no supone un problema, porque sé que detrás de todo eso estás tú. Juntos hacemos frente al miedo; juntos hacemos un todo.
Así, poco a poco vamos creando nuestro mundo particular. Montados en una pequeña burbuja, nos paseamos por la realidad.

Así es como me gusta sentir la vida.

En el teatro que es esta vida, corazón, tú tienes el papel principal, y construyo los escenarios por y para nosotros. La entrada es gratis, y quien quiera puede sentarse a contemplar la obra, o subirse al escenario y regalarnos pétalos de rosas.


Dame la mano, hay que saludar al público...


M.


Este relato no tiene géneros. Cada uno puede colocar en los sitios que desee el género que le parezca apropiado. Este relato es un reflejo de sensaciones y del sentimiento más grande que existe: el amor. El amor es lo que mueve el mundo, y lo que puede arreglarlo

jueves, 3 de diciembre de 2009

Crónica de un día distinto




Camino bajo el ambiente húmedo de este otoño atípico. Las calles mojadas me advierte que horas antes ha caído un intensa lluvia, pero hace tiempo que los chaparrones han dejado de asustarme. Ando sin miedo a resbalarme, segura, por una acera de altiplanos, como todas las aceras víctimas del Síndrome del Taladro; es un síntoma de que los políticos tienen el cerebro más agujereado que el propio y maltrecho pavimento.
Me dirijo a la parada del autobús, sin saber muy bien cuál voy a coger. Eso me recuerda a algunas charlas pseudofilosóficas que he mantenido en el bar de la universidad: la indecisión, acompañada de la inseguridad, propia o hacia los otros, es uno de los muchos males del ser humano. Ahora, mientras me paseo, me doy cuenta de que, cada vez más, disminuyen las cosas que me hacen sentir insegura. Lo cierto es que no hace mucho tiempo que tengo claro lo que quiero y a quién quiero. Mientras pateo las hojas pegadas en la acera, medito acerca de esta cuestión. Cuando somos felices y conscientes de que por fin estamos alcanzando aquello que, a veces sin quererlo, otras veces con plena conciencia, hemos estados buscando en la vida. Cuando nos sentimos llenos y tenemos la sensación de llegar a cierto tipo de plenitud, todo lo demás deja de tener importancia. Ya no es importante que tal o cual amigo sea así o asá, ni que no te devolvieran tu camiseta preferida, ni que aquella se te colara en la enfermería... Todo eso queda muy lejos, como un vago recuerdo. En cambio, sentimos el impulso de llenarnos los pulmones de aire y captar cada detalle que se nos presente ante nuestros ojos.

Cuando una posee la completa seguridad de que tiene y siente cosas maravillosas y nada podrá destruirlas, tiene la creencia de que es invencible.

Llego a la parada. Cojo un bus habré cogido, a lo sumo, dos veces en mi vida. Me deja a 10 minutos de mi destino. He elegido bien. Ahora, a por un libro para mi maravilla particular.


M.

lunes, 30 de noviembre de 2009

La Navidad y otras mentiras

Se huele, se palpa. Se siente en el ambiente y se aprecia en las calles de la ciudad. La Navidad se está acercando, y los grandes almacenes se preparan para ello con sus mejores galas. Es tiempo de regalos, reuniones familiares, reencuentros, perdones...



A mí la Navidad no me gusta.



En primer lugar por lo obvio: ¿por qué la Navidad se celebra en las fechas que se celebran y no en otras? Porque unos cuantos hace muchos, muuuuchos años se reunieron y decidieron que Cristo nacía la noche del 24 al 25 de diciembre y que los Reyes venían en la madrugada del 5 al 6 de enero. Obviamente, es imposible nacer cuándo nació Jesús. En ninguna parte de las Escrituras figura ninguna fecha. Cuestión de convencionalismos que nosotros hemos heredado, adornados con toda la parafernalia que caracteriza la Navidad.
En segundo lugar, la Navidad tampoco me gusta porque me resultan las fechas más hipócritas del calendario. Normalmente la gente hace propósito de enmienda y sale a comer con sus familiares, llama al compañero que no traga y se promete retomar el contacto con el amigo al que no ve desde hace meses. Pero el resto del año, si te he visto no me acuerdo. A mí ya me cansan estas falsedades, esas personas que por delante pretenden conocerme y agasajarme, pero por detrás para ellos no soy más que un número de teléfono más en su agenda. O ni siquiera eso. Si no me hablas, no me hables, pero no hagamos que nos queremos mucho "porque es Navidad".
La tercera razón por la que no me gusta la Navidad es el increíble despilfarro que se lleva a cabo en estas fechas en comida, regalos, ropa y demás. Estamos en un momento de crisis, pero estos días la gente parece olvidarse y sale como impelida por una misteriosa fuerza a gastar compulsivamente. ¿Por qué tantos regalos? ¿Por qué comer hasta reventar? ¿Por qué gastarse un dineral en un vestido para Nochevieja que no volverás a ponerte en tu vida? Mientras, en la otra mitad del mundo, la gente se muere de hambre, y no tienen qué darle a sus hijos. Ni muñecas que hablan ni coches, ni bichos que se transforman. Y sus niños no cogerán un berrinche porque su padre le ha comprado ese muñeco y no el que tiene menganito, mucho más caro, claro está.

Sólo hay una cosa que me gusta de la Navidad: los dulces. Me pirran los polvorones de chocolate, turrón (turrón, no chocolate con arroz inflado) de chocolate, los bizcochos... Me paso la Navidad comiendo dulces, sentada en mi sofá con los míos, bien calentita, mientras la gente se parte los morros en comprar las colonias más caras o el vestido más hortera para dar envidia a sus amigas. También me gustan las reuniones familiares, porque asisto no sólo como miembro, sino también como espectadora. Me siento en el lugar que me asignan de la mesa, mientras veo cómo unos y otros hablan. Menos mal que siempre tengo cerca a alguien con quien comentar las anécdotas.



M.

martes, 17 de noviembre de 2009

The Vampire Diaries: decidme a qué os suena...




Hola:

Desde muy jovencita me han gustado los vampiros y seres chupadores de sangre, así que siempre he estado indagando en busca de libros, información y demás sobre mitología vampírica o novelas varias. Bien... En una de estas búsquedas di con una serie de televisión, The Vampire Diaries, basada en los libros homónimos de L.J. Smith. Os cuento de qué va y decidme si no os recuerda a algo...

Elena y Jeremy Gilbert son dos adolescentes que, tras la muerte de sus padres, deciden retomar su vida y vuelven al instituto de su pueblo. Elena coincide con la llegada de un misterioso joven, llamado Stefan Salvatore. Al muchacho se le curan las heridas rápidamente, conoce muy bien la historia y, además, ambos se sienten muy atraídos... El problema será el hermano de Stefan, Damon, un ser muy muy malo que fastidia a su hermano todo el tiempo. Al mismo tiempo, en el pueblo se suceden una serie de extrañas muertes; los cadáveres aparecen desangrados. Al final, Stefan le contará a su amada su oscuro secreto y juntos se unirán para combatir el mal que les rodea.
Por cierto, L.J.Smith publicó el primer libro de la saga en 1991.

Aquí os dejo el link (está en inglés):
http://en.wikipedia.org/wiki/The_Vampire_Diaries_(novel_series)



Yo lo dejo ahí, cada uno que saque las conclusiones que crea oportunas...

M.

martes, 10 de noviembre de 2009

Estados de ánimo

Como están de moda esos emoticonos para expresar estados de ánimo, he hecho un ejercicio de egocentrismo y me he creado los míos propios.

Macarena...


...Está misteriosa


...Es el ombligo del mundo




...Está atractiva (léase esto con ironía)



...Está cotilla



...Está enfurruñada



...Está histérica



...No está para nada



...Está sorprendida



...Está ansiosa



¡A reírse todo el mundo he dicho!


M.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Publicación en una revista


¡Hola!

La espera ha merecido la pena. La revista Ícaro Incombustible ya ha publicado su quinto número. He tenido la gran suerte de poder participar en este número con la publicación de un pequeño cuento, El Arlequín del Carnaval. Muchas gracias a todos los que me votastéis y a los miembros de la revista y asociación. ¡Hacéis un gran trabajo!






M.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Ella en la casa de Mamá Elfa.




Inició una carrera precipitada. Buscaba el exterior, la salida, un lugar donde porder escapar y huir. Sólo quería salir de aquel agujero y refugiarse en un lugar que no fuera su casa. Mientras daba grandes zancadas en dirección a la puerta, oyó un grito desgarrador, casi suplicante:

- ¡No me pises lo fregado!

No hizo caso a ese alarido y, cuando tiró del pomo hacia dentro, se dio de bruces con una chica. Por lo visto, estaba dispuesta a llamar al timbre, pero su ímpetu la había sorprendido.

No pudo evitar el choque y cayeron al suelo. Ambos se miraban con una mezcla de extrañeza y curiosidad, como si no hubieran visto algo parecido en toda su vida. Él tuvo que admitirlo: la muchacha era muy hermosa. Lejos de marcharse, se incorporó rápidamente del suelo y le ayudó a levantarse.

- Gra... gracias...
- ¿Podemos ayudarte en algo? Parecía que ibas a llamar...
- Sí, es que... Ando algo perdida y quisiera saber si vosotros podríais ayudarme.

Él no se lo pensó dos veces y la hizoi pasar. La señora que antes había chillado ya no era visible, pero sus imprecaciones y exabruptos se oían desde la distancia. Él intentó restarle importancia.

- ¿Quién es?
- Es... Mi madre.

Mientras se confesaba, el chico se fue ruborizando lentamente. Odiaba tener que reconocer que aún vivía con su madre. Él, un ser que soñaba con la independencia...
Mientras intentaba explicarse, la criatura materna apareció:

- ¡Me paso el día limpiando y fregando la casa como un esclava! Y tú, ¿qué haces? ¡Nada! ¡Te pasas el día pavoneándote delante de las chicas con el carcaj al hombro y diciendo que eres alguien! ¿Y qué te dije de las visitas? ¿Quién es esta chica? ¿Otra de tus heroínas?

Ante tales chillidos, la joven se levantó, antes de que él se decidiera a dar la réplica. Por lo que veía, este tipo de problemas familiares no eran comunes sólo en humanos...

- Me llamo Ella, señora, y he venido porque me he perdido. Lamento mucho las molestias...
- ¡Hombre, al menos eres educada! No me extraña que te hayas perdido. ¿Qué hace una humana en el País de los Elfos?

- Es una larga historia...

La mamá elfa torció la nariz

- Bueno, tenemos mucho tiempo... Siéntate, hija, que voy a preparar un poco de té.

[...]

- Así que sois elfos... Vaya, siempre he sentido una tremenda curiosidad por vosotros. Por las novelas de fantasía, ya sabéis...

Jim empezó a ponerse nervioso.

- Oh, no... Más tópicos no... Bueno, algún día tenía que volver a ocurrir. Vamos, dispara.
- Por ejemplo, ¿qué es eso de los elfos oscuros y el resto de elfos? Es algo así como "elfos buenos" y "elfos malos"? ¿Y eso de los elfos-vampiros? ¿Qué os parece el tratamiento que se os ha dado en la literatura? Oh, estoy taaannn ansiosa...

(Ella tuvo que callarse para evitar que su vena adolescente saliera a la luz)

Mamá Elfa mandó callar a su retoño y empezó su discurso:

- ¿"Elfos buenos" "elfos malos"? ¡JA! Patrañas... No son más que algo así como los partidos políticos que tenéis los humanos. Estamos hartos de que se nos encasille con este tipo de mentiras, que no hacen más que desprestigiarnos. De hecho, los elfos oscuros han creado una plataforma llamada Plataforma por la Tolerancia de los Elfos Oscuros, en los que reclaman sus derechos y el castigo para los racistas. En cuanto a los elfos-vampiros... Todo fue debido a Betsy Jones, una elfa de... Digamos de vida alegre, que mantuvo relaciones con un vampirito de poca monta, pero la cosa no llegó a nada. Pero claro, a los gotiquillos (¿se dice así?) que tenéis entre los vuestros les hizo "ilu" y mira... Una gran cagada. Pero qué le vamos a hacer. Y mira, de literatura no quiero hablar; ése es un asunto muy peliagudo.

Jim la interrumpió.

-¡Que conste que a mí me gustan algunas novelas fantásticas, pero vosotros los humanos estáis locos! ¡Empezáis por cuentos y acabáis haciendo reuniones en las que todos vais disfrazados y con orejas postizas! ¡Es denigrante para los de nuestra raza!

Ella enarcó una ceja.

- Una pregunta: ¿de dónde viene tu nombre de Jim?



(Silencio atronador. Tensión. Nervios)




- Me lo cambié cuando cumplí los dieciséis. Es... Es... Por Jim Morrison.



Y las carcajadas de Mamá Elfa retumbaron por toda la casa.


M.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Halloween II: la Crónica


Hola, mis queridos amiguitos. Aunque no soy dada a este tipo de eventos, el sábado, noche de Halloween, me desplacé con mi Pelo-Seto a lugares concurridos, donde la juventud acudía con sus mejores galas y el alcohol corría a raudales. De esta curiosa experiencia sacamos diversas conclusiones. Primera: con brillantina y con cerveza, la gente pierde la cabeza. Segunda: parecía que nos habíamos colado en alguna película yanki, The Faculty, o una así. Tercera: había que realizar un estudio de todas las criaturitas que fuéramos encontrando. Y como yo soy una persona muy cumplidora, aquí tenéis mi modesta investigación:

Espécimen 1: Quiero y no puedo.
Es aquel ser que, ante la perspectiva de lucirse ante una multitud, intenta preparar un disfraz impactante, para así lograr ser el centro de todas las miradas. A final lo consigue, pero justo por su efecto contrario. A pesar de ello, la criatura no se da por vencida, y se pavonea ante la muchedumbre, que de forma hilarante no deja de reír ante su presencia. Tras su espaso éxito, que no comprende bajo ninguna manera, mete la cabeza bajo su capa y piensa "una noche es una noche". A armar jaleo se ha dicho.

Espécimen 2: Lo de toda la vida.
Esta gente recurre a los disfraces de siempre, los clásicos. Huyendo de innovaciones tipo el malo de Saw, Jocker (versión Heath Ledger, claro está) o Michael Jackson, siguen optando por los disfraces de toda la vida: bruja, vampiro, asesinos varios, zombies, el del pijama y batín... Está pugnando por entrar en esta categoría el disfraz de El Cuervo; el sábado no daba a basto para contarlos.

Espécimen 3: La innovación al poder.
Se trata de los seres contrarios a los del punto anterior. Como ya sabéis, no soy dada a este evento, pero he de reconocer que el sábado vi un par de disfraces que me parecieron absolutamente preciosos. Son personas que deciden apuntarse a la fiesta, y con todas sus consecuencias. Piensan que ya que tienen el valor de salir a la calle esa noche y pintarrejeados hasta las cejas (algunos literalmente), hay que hacerlo bien. Preparan su disfraz a conciencia y no omiten ningún detalle. Estos disfraces suelen despertar la admiración del resto, y razón no les falta.

Espécimen 4: Pechos fuera.
Estas criaturas son, a mi juicio las más extrañas, a la par que peligrosas. Las verás en toda fiesta de disfraces que se precie: botas de caña alta, falda o pantalones culeros (de los que dejan poco a la imaginación), y su seña de identidad: el corpiño rojo o negro de turno, cargado de encajes y apretado de tal manera que le harían subir a uno los higadillos hasta la boca. El resultado de tal entuerto es un pecho elevado hasta la exageración. Para colmo, normalmente las personitas que lo llevan suelen realizar movimientos y posturas que rozan lo grotesco por llamar, aún más si cabe la atención del público, masculino y femenino. Y si a eso le añadimos kilos de maquillaje, laca y lo rociamos con unos litros de ron con cola, el resultado puede ser explosivo.
Consejo: nunca, nunca, acerquéis una fuente de calor a estos seres. Las consecuencias pueden ser desastrosas.

Espécimen 4: El disfraz es lo de menos.
Hay gente que piensa que la fiesta es la fiesta, sea del tipo que sea. Y por ello, aunque sea Halloween, lo que menos importa es de qué te disfraces. Así, vemos personas que en la Víspera de Todos los Santos aparecen con su traje de la Primera Comunión, o con disfraces del tipo Mario Bros o personaje Disney. Ellos van a lo que van, y es a pasarlo bien. Halloween es sólo una excusa. Olé por ellos.

Espécimen 5: Esto va en serio.
En este grupo se encuentran los más graciosos. Son aquellos que se toman Halloween muy, muy en serio. Se presentan con sus mejores galas, disfraces estudiadísimos y con cara de "soy lo mejorcito que hay por aquí". Adoro aquellos que se trabajan los disfraces y se meten en el papel, pero éstos van más allá. Muchos de ellos, después de la fiesta, son capaces de ir a cementerio y hacer cosas chungas, como esas que se escuchan por la radio y salen al día siguiente en los reportajes de la televisión, del tipo "¿Qué hacen nuestros jóvenes?". Se visten de góticos, aunque no lo sean (ellos se lo creen), y juegan a llevar corpiños, tutús o chorreras. Su seriedad les hace hablar del importante significado de Halloween y lo banalizada que está la fiesta. Sí, vale, pero entonces... ¿Qué haces con estas pintas?

Espécimen 6: Pasando de todo.
Estas personas, sencillamente, pasan de Halloween. Bien porque creen que es algo que ni va ni viene con ellos, bien porque piensan que se ha perdido su sentido y es una americanada. he de admitir que yo me incluyo en este grupo. Puede que sea demasiado tiquismiquis con la Historia, pero no veo a los celtas en el Sahmain o a los colonos irlandeses vistiéndose de Jack el Destripador. Halloween es lo que es y, desde luego, no es lo que tenemos. Por eso gente de este tipo puede optar por quedarse en casa o por salir esa noche y ver, como mero espectador, lo que sucede. Eso segundo hice yo, y os puedo asegurar que me lo pasé genial. Sí, sin disfraz, alcohol ni nada.


Seguro que hay más especímenes clasificables, o se le ocurre alguno a más gente. Si es así, añadidlos en los comentarios. Se trata de una investigación colectiva; cuantos más ojos mejor.

Eso ha sido todo, por esta vez:


M.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Una de zombies

Imagen: http://acreofindependence.files.wordpress.com




Ella... Ella no tiene nombre, o puede tener el que tú quieras.

Pongamos que se llama X, María, Jenny... Aquí la llamaremos Ella.

Pero vayamos a lo importante.

Vive en un pequeño apartamento de alquier a unos diez minutos de la ciudad, sola, con su perro como única compañía. El amor no ha sido nunca uno de sus fuertes, y eso no iba a cambiar ahora de golpe. Trabaja en una biblioteca. Tampoco aspira a mucho más. No tiene grandes metas; tan sólo trabajar para vivir, salir de vez en cuando y ser feliz en la medida de lo posible. A ella le bastan con eso. Es una persona sencilla, sin grandes recobecos. No le gustaría ser más guapa o más lista. Le gusta lo que ve en el espejo cada mañana.

Le gusta sacar a su perro al mediodía, cuando viene de su trabajo. Lo pasea por los alrededores de su casa, donde hay un par de parques. A esas horas abundan los chavales que salen del instituto y se sientan en los bancos a comer pipas y a hablar de gobernar el mundo poniendo reggeaton por megafonía. Ella es tan suya que los evita. Siente una especia de extraño temor a que algo? que desconoce suceda. No sabe si lo que realmente le sucede es que no se atreve a reconocer que esos chicos le infunden respeto/miedo. Es entonces cuando su perro le mira con cara de no comprender, mientras piensa que su ama tiene un déficit de vitamina C, que le genera ese tipo de comportamiento. Cuando a Ella le invaden ese tipo de dudas y miedos varios, camina. Camina y camina sin parar, y es entonces cuando su perro se plantea seriamente mudarse con su madre. Pero pese a las quejas de su perro, Ella no deja de caminar hasta que, sin motivo aparente, se detiene. Pero claro, ahora tiene que pasar delante de esos chicos, o de la vecina que siempre le mira mal, o del hombre al que sin querer le golpeó el coche mientras aparcaba ( aunque él no sabe que ha sido ella)


...


Uf...



Para estos casos, Ella tiene un mecanismo: se imagina que todas y cada una de las personas con las que puede encontrarse son zombies. Sí, zombies. Ella entonces se convierte en la heroína de una película de serie B en la que, para salvar al mundo, debe ir corriendo a su guarida (su casa), apretar un botón (el mando de la tele), que accionará un explosivo, que hará que todos esos nauseabundos seres desaparezcan. Así, los que antes eran púberes, ahora son hordas de zombies babeantes que entre esputo y esputo vomitan sangre. Lo que sale de sus bocas no es el humo de los cigarrillos, sino los vapores de su cuerpo en descomposición. Imagina cómo esos hombres y mujeres zombies le persiguen con el objetivo de reducirla a una masa de carne entre sus dientes. Nota como su pulso se acelera, y pequeñas gotitas de sudor empiezan a hacer acto de presencia. Justo cuando su perro encontraba el lugar apropiado para dejar su olorosa impronta, Ella aligerá el paso, hasta el punto de iniciar una pequeña e inapreciable carrera.



El perro ya la odia del todo.



Cuando llega al portal de su cas... guarida, está jadeante. Sonríe, satisfecha. Rápidamente, entra y cierra la puerta.

No vaya a ser que venga algún zombie a decirle que baje el volumen de la televisión.



M.

domingo, 25 de octubre de 2009

Poesía prosaica II





Mis pensamientos viajan a la velocidad de la luz, sin poder saber lo que traman. Tan sólo una brizna, un ligero coleteo se posa sobre mis labios y salen al exterior propulsados por una fuerza misteriosa. Pronto, los que siguen en la cabeza se convierten de nuevo en una maraña que los hace apenas irreconocible, formando una sombra extraña que me resulta curiosamente familiar.


Dibujo tu perfil en el vapor del baño, mientras diminutas gotitas de agua hirviendo resbalan por mi espalda. Después, contemplo el resultado. Tu mente y tu alma son el centro de mi obra, que tiene azul, rojo, negro, blanco, amarillo, violeta. Infinitos colores para mi mejor cuadro. Me resultas indefinible. Eres la abstracción más hermosa que he visto en mi vida. Sentada en el plato de la ducha, me imagino cómo sería tocar tu piel infinita ahora, dibujándote trazos, que en fondo son palabras de amor. Unas letras escritas por la mano que tú me guías, y que explican tantas cosas que tu dermis no da a basto para reflejarlas.
Cuando me seco, veo tu mirada en el espejo, y te recuerdo observándote a ti mismo, inconsciente, ingenuo de lo que siento al contemplarte, sonriente y calmado. Así es como te retengo en mi memoria.


Eres el poema que se recita en mis sueños, como unas manos que me tocan en un masaje infinito. Caminas, amor, por mis miembros, y no te percatas de las huellas que dejas a tu paso, más profundas que un abismo. Me labras como un campesino labra su tierra; con cuidado, con paciencia, pero con pasión por ver brotar una semilla en medio del calor y el agonioso ambiente del mediodía.

Eres una historia inconclusa, con múltiples páginas arrancadas por un niño travieso. De noche, te leo flojito, a susurros y despacio, para no acabarte nunca. No sé como han podido malherir la cubierta de tus páginas; algunos libros están hechos para un sólo lector.
Ahora guardo la calma que me das en una cajita con mis cosas más valiosas, y me siento al borde del mar con ella entre las manos.



Y en mi momentánea soledad, no dejo de preguntarme cuándo volverás a abrazarme.


M.

viernes, 23 de octubre de 2009

Halloween




Se aproxima el 31 de octubre, o Halloween.Ahora está de moda vestirse de Jack el Destripador, ponerse diademas que simulan hachazos en la cabeza o usar sangre artificial. Pero hace mucho, mucho tiempo, la cosa no era así.
La fiesta de Halloween, según los despojos que perviven hoy en día, tiene sus orígenes entre los celtas, concretamente en la fiesta del Samhain, que marcaba el final del verano. También los bretones tenían una celebrecación parecía y no es de extrañar, ya que en muchos pueblos de la Antigüedad las estaciones eran de suma importancia. En la festividad celta se creía que las almas de los fenecidos podrían atravesar los límites entre los muertos y los vivos. Por ello, las familias se reunían, tratando de evitar la entrada de los malos espíritus. También había una vertiente más pragmática, puesto que se hacía recuento del resultado de lo cosechado durante el verano, con el propósito de preparar víveres para los fríos tiempos que iban a llegar.
Como todo el mundo sabe, los cristianos también celebran esta fecha. Originariamente se llevaba a cabo el 13 de mayo.
La tradición de celebrar Halloween pasó a Estados Unidos con la llegada de colonos irlandeses a territorio americano. Por ello lo de "Halloween", que quiere decir "All Hallows' Eve", o "Víspera de todos los Santos". Todos los actos que se llevaban a cabo en esa noche estaban respaldados por una gran tradición y por leyendas. Igualito que ahora, vamos. De hecho, lo de iluminar las calabazas viene por una leyenda, conocida como la del "Jack el Tacaño". ¿Pensábais que Tim Burton nombró al insigne habitante de la Ciudad de Halloween Jack Skellington por casualidad...? Aquí tenéis la leyenda, por si os interesa: http://es.wikipedia.org/wiki/Jack-o%27-lantern

Éste es un brevísimo resumen que intenta reflejar que el día de Halloween encierra una histori muy interesante y digna de conocer. Lástima que la mayor parte de ello se haya perdido y que ahora todo el mundo se haya "americanizado" y salgan a la calle con sus mejores galas más por obligación que por diversión.


M.

martes, 13 de octubre de 2009




¡Por fin!

Tengo el gusto de anunciar que Pelo-Seto y yo somos tíos de una nena preciosa. Se llama Alba, ha pesado 4kg 140gr y no deja de comer

¡Ya era hora!

Próximamente, una entrada más currada

I promise



M.

sábado, 10 de octubre de 2009

Retrato imaginario de Hipatia de Alejandría. Detalle de La Escuela de Atenas.


'Oταν βλέπω σε, προσκυνῶ, καὶ τοὺς λόγους,

τῆς παρθένου τὸν οἶκον ἀστρῷον βλέπων,
εἰς οὐρανὸν γὰρ ἐστι σοῦ τὰ πράγματα,
Ὑπατία σέμνη, τῶν λόγων εὐμορφία,

ἄχραντον ἀστρὸν τῆς σοφῆς παιδεύσεως.


"Reverenciada Hypatía, ornamento del saber,

estrella inmaculada de sabia formación,
cuando os veo a ti y a tu discurso,
yo te adoro mirando al hogar celestial de la Virgen,

porque tus quehaceres están en el cielo."

Poema de la Antología Palatina, atribuido a Palladas.
Ayer fui a ver Agora, de Alejandro Amenábar. No entraré en los detalles de la película, ni en si éstos se basan en fundamentos históricos o no. Esta película toca otros aspectos importantes y que hoy en día son perfectamente visibles y palpables, por desgracia. Me refiero, en primer lugar, en las guerras de religión. El hombre sigue matando por considerar que lo que creen los demás no es lo correcto. Esto incluso podríamos extrapolarlo a todas las esferas de la vida: el hombre aún mata cuando no se está conforme con lo que el otro piensa.
El segundo aspecto, y muy importante, es el del saber. El hombre, a lo largo de la Historia, se ha enfrentado entre sí, ha luchado por diversas causas y ha matado por lo que creía justo. Sin embargo, el saber siempre ha sido esa causa relegada por la que, por lo visto, no merecía la pena luchar. Más bien al contrario: se ha pisoteado y ninguneado muchas veces. Valga como ejemplo el de la misma Hypatia, una mujer con múltiples conocimientos astronómicos y filosóficos, muerta por esos mismos aspectos, unidos entre sí: mujer y sabia. El saber, en según que épocas y momentos, sí ocupaba un lugar, y era muy molesto. Además, el saber se menosprecia y se le quita valor, como si cualquiera pudiera manipularlo a su antojo. La Historia podría ser un caso. Una profesora nos dio una opinión al respecto que le dio a mis pensamientos la forma de la que carecían. Nos contaba que a nadie se le ocurriría ponerse a diagnosticar una enfermedad a alguien si no tiene conocimientos de medicina. Sin embargo, en la Historia, como es un bien universal, todo el mundo puede meter mano.

Esta película refleja perfectamente lo peligrosa que es la manipulación del saber y la verdad y, sobre todo, lo peligroso que es la falta de ambos.


M.


lunes, 28 de septiembre de 2009

Declaración de intenciones.



"Soy joven. Mi rostro y mi mirada me delatan. Aún conservo un destello de inocencia en mis ojos, y puedo sonrojarme con facilidad. Pese a ello, soy lo suficientemente adulta como para haber visto algo del mundo. Siempre he ansiado conocer lugares nuevos, rincones insospechados. Gente que me hiciera palpitar, soñar o, simplemente, sonreír. Nunca me ha gustado quedarme en mi cueva esperando el milagro que me hiciera despertar de mi propio mundo. He salido a buscarlo yo solita, aventurándome a conocer, sin miedo a nada. Así, he visto muchas cosas, y también he asistido a desgracias que harían temblar de tristeza a cualquiera. He estado a punto de presenciar mi propia muerte, y he visto la de otros. A algunas personas no las olvidaré jamás. Otras se perderán en la inercia del olvido, haciendo que ya no recuerde ni siquiera los buenos momentos que pasé con ellas. Algunas otras me han hecho sufrir, pero no guardo rencor a nadie, y mucho menos las odio; odiar es un verbo muy feo para una vida en la que duramos un suspiro. Del mismo modo, he amado mucho y locamente. He amado creyendo que en cualquier momento todo iba a irse al garete, y me alegro tremendamente de ello. Mis ánimos viscerales y pasionales me han llevado a veces a personas equivocadas, pero no me arrepiento de ello. He hecho mucho el amor y también me lo han hecho a mí. El sexo sigue siendo para mí una forma de expresión, la más hermosa que existe para una pareja. No concibo el sexo sin amor, aunque sé que existe, por lo que jamás he tenido sexo con nadie sin haber tenido alguna clase de sentimiento por esa persona, por poco o mucho que más adelante perdurara en el tiempo ese sentimiento.
He ido saltanto de proyecto en proyecto, entusiasmándome con unos, desechando y cansándome de otros. He leído multitud de libros, y me he pasado horas y horas en una biblioteca, leyendo sin parar, porque pienso que leer es una de las mayores fuentes de sabiduría.
Así, he vivido sin miedo pero con prudencia, abriendo los ojos de par en par ante cada nueva experiencia que se me presentaba.

Así lo conocí a él, y así he conocido también mi nueva vida.

He visto una nueva realidad y una nueva persona en mí. He aprendido a valorarme, y a no tolerar que los demás me menosprecien. He dejado atrás a muchos amigos. Y no los echaré de menos. ¿No te ha pedido el cuerpo alguna vez un cambio? ¿No has notado alguna vez cómo tu interior viraba y giraba el timón hacia un destino desconocido? Eso me ha sucedido a mí. Y vivo feliz sin tener que darle explicaciones a nadie de mi persona, más que a quienes de verdad les importo. He decidido dejar atrás mis temores, y enfrentarme a las cosas con valentía y, sin remilgos, cerrar lo que me produzca dolor.

Cortar las cuerdas, soltar amarras.


Ser yo misma.


A pesar de todo lo que he vivido... ¡Me he perdido tantas cosas por aguantar preocupaciones innecesarias!

Llegó el momento de respirar profundamente, relajarse y llevar a cabo todo lo que siempre he querido y he buscado.

Ahora que le encontré a él, voy a darle todo lo que se merece, voy a hacerle feliz. También voy a perseguir mis sueños y me voy a convertir en lo que quiero. Voy a amar a los míos como necesiten, y voy a reencontrarme con mis amigos de verdad. Voy a crear un hogar, donde sólo estemos él y yo. Donde la vida, más allá de las puertas de nuestra casa, nos parezca un chiste.

He decidido quererme a mí y más aún a mi entorno, y no importa el tiempo que invierta en ello.



Lo conseguiré."



M.


(algo que necesitaba escribir hace mucho, mucho tiempo. Sé que alguno/a se se sentirá comprendido/a por estas palabras.)

Y en cuanto a ti... GRACIAS

jueves, 24 de septiembre de 2009

Alerta Pingüina

¡Eh, tú!

Quería informar que ya está colgado en la web el número 1 de Alerta Pingüina. Para los rezagados, la web es alertapinguina.ning.com
Este número contiene alguna cosa interesante, sobre todo para los que sepan francés... ¡Ahí lo dejo! Además de colgarlo en la página, vamos a reiniciar nuestra "gran" distribución por los puntos culturales y de ocio de Palma, así que ojito
Dentro de poco tendremos novedades, de las que iremos informando por la web.

Besos babosos


M. (o la Niña de la Selva)

sábado, 19 de septiembre de 2009

Y tú, ¿cómo hubieras matado a Hitler?



Ayer fui a ver Malditos Bastardos, la nueva película de Quentin Tarantino (quien, por cierto, ha ido al festival de San Sebastián con Brad Pitt a promocionarla). El film va nazis. Y de judíos que matan a nazis. Para ser más concreta: la película se centra en la Segunda Guerra Mundial, y sobre todo en la ocupación nazi de Francia. Mientras un Hitler, caracterizado como histérico, neurótico y un tanto desequilibrado, va haciendo de las suyas, un grupo de norteamericanos de familias judías se dedica a matar a todo aquel nazi que se le ponga por delante, y no sólo eso. Les cortan las cabelleras. A la cabeza de tan peculiar grupo se sitúa Aldo Raine (Pitt), cuya premisa básica es asesinar a los asesinos. Mientras tanto, en París, una joven llamada Emmanuelle Mimieux, propietaria de un cine, se ve obligada a enfrentarse a los fantasmas de su no tan lejano pasado cuando Goebbels, Ministro de Propaganda y nuevo controlador de la industria cinematográfica alemana, decide estrenar su nueva película en su cine. Mimi eux no está dispuesta a desaprovechar tamaña oportunidad...

En esta película, Tarantino mantiene su estilo único, intercalando en medio de la historia escenas propias de un film de serie B. Sin embargo, el director ha sabido reinventarse, creando una historia muy seria y absurda al mismo tiempo. Mezcla dramatismo y surrealismo a partes iguales, respetando la memoria de tantos que murieron bajo la dominación nazi y a la vez riéndose de los teutones. No falta, por supuesto, el explícito derramamiento de sangre, aunque Tarantino es, a mi jucio, uno de los únicos directores que con esa clase de escenas consigue del espectador una arcada y una carcajada simultáneas. Con esta cinta, Tarantino ha modificado los hechos de una manera divertida. Ha sido algo así como "esto es lo que habría sucedido si yo hubiera tenido el poder". Cuando vayáis a verla, comprobaréis que en realidad era lo que nos hubiera gustado a todos.
Para mí, el director ha cruzado una nueva barrera. Ha sabido compaginar a la perfección una trama dura con el humor sarcástico y muy a menudo con tintes de negrura. Pienso que es una de las grandes películas que Quentin ha dirigido. Se ha atrevido a tocar un tema espinoso, hasta ahora siempre tratado bajo el cristal del drama, y le ha dado un giro de 180 grados. Ha reinventado la historia y le ha echado imaginación. Y tú, ¿como hubieras matado a Hitler?


M.

viernes, 11 de septiembre de 2009

La Sociedad del Espectáculo






Gracias a una charla con uno de mis profesores preferidos, me ha venido a la mente este libro de Guy Debord y con él, montones de ideas de la sociedad en la que vivimos.
Ciertamente, vivimos en una sociedad del espectáculo. Una sociedad en la que, si no eres artificioso y no llevas a cabo actos que te hagan salir en los periódicos, no eres nada. La gente se mata por hacer espectáculo, por montar ese show que le haga salir en la foto de la manera más favorecida posible. O no, pero al menos ha salido. Hoy en día se estriba eso, el "mucho ruido y pocas nueces". El peligro estriba en que puedes salir en las noticias sin haber hecho nada. O peor aún, habiendo hecho una bazofia innombrable y venderla como si fuera purito arte. Hablando de arte: en este ámbito el espectáculo gratuito abunda. Lo principal es llamar la atención, tener algo que mostrarle a tu público. Por algo no me refiero a algún tipo de obra. No, no. Me refiero a una cara, a ser posible nueva, con una mentira nueva, que enganche. ¿Que luego no se hace realidad? Bueno, ya te encargarás tu solito de hundirte, pero oye, chico, al menos has tenido tu minuto de gloria. Alguien habrá pronunciado tu nombre en algún bar al hojear (que no ojear, de significado distinto) el diario. Pero al día siguiente tu foto no será guardada, sino que servirá para envolver la sobrasada. Ese es el peligro de vivir del espectáculo: tarde o temprano, el vulgo acaba reclamando una obra palpable, tangible, y si no la tienes, te tiran a la basura, junto con los otros pseudodibujantes, pseudoilustradores, pseudoescritores, pseudoactores, y un largo etcétera.
Para saber mantenerse hay que tener paciencia. Y para llegar a ese punto hay que crear. ¿Espectáculo? El justo. Para montar número ya están los mimos, gracias.



M.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Muret, 1213









... Los caballeros franceses avanzaban lentamente por las llanuras del Languedoc, buscando la batalla. El Papa había dado su aprobación. Es más, había calificado ese enfrentamiento como cruzada necesaria contra el infiel cátaro. La Cristiandad entera estaba pendiente de sus hazañas, era hora de actuar.
Los jinetes, perfectamente pertrechados, iban a lomos de su caballo con la vista fija en el horizonte, en la guerra y en el objetivo. Aquellos albigenses iban a ser desposeídos de sus tierras y ellos, los fieles, los llamados a tomar el poder, la ocuparían.
En una colina, a apenas unos metros de la expedición, Simón de Monfort se aseguraba que todo saliera según el plan previsto. El visto bueno de su santidad, por una parte, y el pacto realizado con Pedro el Católico, por otra, le auguraban un feliz desenlace. Aunque, según sus mensajeros y las noticias recibidas, todo apuntaba a que el rey de Aragón iba a enfrentarse a él para evitar la cruzada, Simón de Monfort sabía perfectamente que no iba a romper lo pactado. Según dicho acuerdo, su hijo, Jaime, contraería matrimonio con su hija. Es más, Monfort había obtenido la custodia del joven Jaime. Claro que, teniendo el cuenta el hecho de que estaba llamado a suceder a su padre y ser rey de Aragón, Monfort no iba a cometer la locura de hacerle algún daño a ese todavía niño.
A pesar de esa ventajosa jugada, a Monfort lo que le interesaba de verdad eran las tierras que estaba a punto de conseguir. Con la excusa de una cruzada y fertientes creencias religiosas, por fin se iba a hacer con el sur de Francia, tan preciada por los reyes franceses, sobre todo en estos últimos años de intrigas y peleas con los más variados condes. Ahora la vistoria iba a ser suya.
A lo lejos comenzaba a percibirse el reducto albigense que los franceses estaban a punto de pasar por sangre y fuego. empezaba a olerse el humo de las fogatas, la chamusquina que desprende el entrechocar de las espadas. Los tambores resonaban al ritmo del paso de los caballeros, que empezaban a disminuir la velocidad. El movimiento entre los enemigos podía percibirse. Apenas alguna fortaleza, alguna defensa predecible. Simón de Monfort sonrió para sus adentros. Los tambores dejaron de sonar. Una señal suya, y sus hombres atacarían.

Se preparó para alzar el brazo.



El asedio estaba a punto de comenzar.



M.

lunes, 7 de septiembre de 2009

jueves, 27 de agosto de 2009



Pensent chaque jour avec toi

je crois que nous avons l'amour plus pur.

Quand je veux tes yeux bleues

je sais que tu es la meilleure chose

que j'ai dans mon coeur



Tu es chez-moi



Mais prête nous ferons notre maison

loin de la reste du monde.

Parce que te j'aime bien

Et les autres choses n'existent pas.

M.

lunes, 24 de agosto de 2009

Cuenta cuentos

Una ráfaga de aire gélido petrificó su rostro dejando, para siempre, aquella imagen congelada en su memoria. El viento heló su expresión, yp or un momento pensó que no podría ni pestañear. No sabía si tenía miedo, pavor o simplemente no podía sentir nada. Por un momento jugó a hacer pasar esas imágenes por su cabeza, como si de una mera espectadora se tratara, pero le faltaba el aire suficiente como para que sus pensamientos viajaran a través de los conductos neuronales.

Tenía frío.


Y no sólo en el cuerpo.


Confusa, empezó a caminar por entre la nieve, hundiendo sus pies en el hielo y el suave polvo blanco. No quería mirar hacia atrás, o no sabía si quería. Bastante tendría ya con almacenar todo aquello en su cabeza el resto de su vida.

Las cosas había ido demasiado lejos. Hace unas horas pensaba en formar una familia, y ahora huye, preocupada y temerosa de su propia supervivencia. Hay ciertas rivalidades que deberían congelarse en el tiempo y desaparecer, engullidas por su propia impotencia de materializarse.
Hay cosas que no deberían existir nunca, y si existieran, debería ser en un lugar muy lejano, donde nadie nunca pudiera llegar a ellas.

Notaba cómo el viento le golpeaba la nuca y ondeaba sus cabellos, como unas banderas sin patria. Ella nunca había pertenecido a nada ni a nadie. No había tierra que pudiera decir que fuese suya, salvo la de su propia tumba. Y era triste, porque no lograba recordar de dónde era. Había pasado tanto tiempo que no recordaba ni su propia muerte. Al principio eso le había horrorizado, pero ahora era una hecho que padecía incólume, sin atisbo de dolor. Sin embargo, esto le había desbordado.

En un impulso que no pudo controlar, miro hacia atrás. Él seguía ahí, pero ahora estaba oculto entre las sombras de los árboles. Sabía que la estaba observando. También vio la sangre deslizarse por el hielo. En su mezcla con el blanco, había adquirido un tono más oscuro, como carmesí, haciendo que el contraste fuera aún más terrible. Y eso que ella se alimentaba de ese líquido...

Sin pensárselo dos veces, echó a correr. Se odiaba a sí misma, odiaba lo que era. Ver la sangre de su hermano derramada por el níveo suelo le provocó el asco, y más al pensar que acababa de ser asesinado por otro vampiro.

Lo que ella misma era.


Y no lo había impedido.


M.

jueves, 20 de agosto de 2009

Terror

El autor de relatos de terror da sus historias a revistas populares, con frecuencia de ningún prestigio académico, ni acaso literario. Pero el escritor de terror no busca el prestigio de los diplomas ni de las academias, sino el que proporcionan los lectores. (...)
Dentro de cada escritor de terror hay un autor sin género, y cuando éste sale a la luz, el escritor reinventa el género de terror. (...) No todos estos autores saben o quieren reinventar el género, pero lo seguro es que todos se reinventan a sí mismos en cada historia que escriben. (...)
El escritor de terror sale cada día de entre los vivos para buscar historias de las que nunca nadie haya tenido noticia, y en este vano y desesperado esfuerzo se consume en la más popular de las literaturas.

Javier Pérez Andújar. Prólogo del libro Vosotros los que leéis aún estáis entre los vivos, del Círculo de Lectores. Barcelona, año 2005.


He elegido un fragmento del prólogo a esta fantástica obra porque refleja a la perfección el cómputo de pensamientos que tengo acerca del género de terror y de los escritores que se dedican a él. Actualmente todos habremos visto que dicho género está particularmente de moda, especialmente la literatura vampírica. Pero... ¿qué es el género de terror? parece requisito indispensable que en las novelas terroríficas figure alguna criatura del inframundo que asuste (o enamore) a los parroquiano. Yo pienso que no debería ser así. Como bien explica el prólogo de Pérez Andújar, el género se reinventa, o al menos lo hacía hasta ahora, ya que en los últimos años (pongamos 40 o 50 años, aunque la cosa ahora da verdadera lástima) la cosa no ha hecho más que degenerar. El terror no es únicamente un monstruo que absorbe almas, un vampiro malvado que intimida a jovencitas o una bruja y sus hechizos. Para mí, el género de terror es la sucesión de una serie de acontencimiento extraordinarios, narrados de tal forma que hagan creer al lector que aquello que se está contando podría suceder en su mundo. Ésa es la verdadera esencia del terror. Un vampiro será verdaderamente terrorífico si el escrito nos lleva a la creencia de que podría ser uno de nuestros vecinos. Ahí reside la magía, y aquí es donde enlazo con el segundo punto y donde, desde mi perspectiva, Andújar ha "dado en el clavo": los escritores de terror. Antaño, un escritor de este género no era nada glamouroso. Era un artista, bien poco consciente de su capacidad literaria o bien consciente en exceso, que no buscaba la fama, sino publicar, y casi siempre, publicar para vivir. Publicar para provocar esa desazón en su lector, y también para buscar un nuevo giro que generase verdadero miedo. El miedo no está en la sangre explícita, sino en las sensaciones implícitas.
Y lograr todo ello equivalía reinventarse. Esos son para mí el verdadero género de terror y los verdaderos escritores ¿Lo demás? No entraré en su calidad literaria (eso es un tema aparte y distinto a éste), pero por favor, no lo llamen terror...


M.





lunes, 17 de agosto de 2009

GRACIAS


Bu a todos:


Este blog ya ha recibido más de 10.000 visitas. Cuando lo abrí, hace casi tres años, era con la intención de colgar mis historias y todo aquello que se me pasaba por la cabeza para compartirlo con la gente y que, todos los que quisieran, me dejaran sus comentarios y opiniones. 10.000 visitas son muchas, y me alegro de que siga adelante. Las entradas del blog, intencionadamente o no, han sido reflejo de muchas de las cosas que me han ido sucediendo a lo largo de estos tres años. He quemado etapas, he tenido cosas buenas y malas, pero nunca he dejado de escribir en este blog. Ha sido como una vía de escape, y de paso, he podido leer todas vuestras opiniones. Gracias a todos los que os habéis pasado por aquí, tanto si habéis dejado impronta como si no. De no haber sido por vosotros, este blog no seguiría en activo. Gracias a los que pasáis de forma esporádica, a los que sois asiduos y en general a todos los que me leéis. Ése es el mayor premio, tener gente que me lee y a la que le gusta lo que escribo. Puede que ahora escriba menos cosas debido al proyecto que tengo entre manos y del que os he ido hablando a menudo, ALERTA PINGÜINA. Sin embargo, es un proyecto importante para mí, ya que por primera vez voy a dar salida a lo que me gusta y del modo que me gusta: escribir para la gente. Quienes me conocen ya saben que ni me interesa la fama ni ser alguien reconocido. Sólo quiero que la gente lea lo que escribo y que le lleguen mi mensajes. Y si, encima, gusta, eso ya sería el culmen. Con Alerta Pingüina ahora va a ser posible. Junto con otras personas con mis mismas inquietudes, vamos a acercar a la gente aquello que escribimos. Del mismo modo, si alguien tiene algo que contar, también puede ponerse en contacto con nosotros. No somos una gran editorial, ni cobramos un pastón. Quien crea que su idea del arte y la cultura se adapta a nuestra mentalidad, no tiene más que decírnoslo. Sólo eso. Yo, por ejemplo, en breve daré salida a Las Lágrimas del Monstruo, mi primera novela corta. Haremos copias y las distribuiremos por toda Palma. Bares, bibliotecas, librerías. Gratis para todos. La intención es que la gente la lea y luego la deje donde la encontró para otros tengan la oportunidad de leerla. La gloria, para otros. Nosotros sólo queremos que el mensaje llegue a todos.
Aprovecho también para decir que si algún grupo de aquí de Palma está interesado, podemos distribuir sus maquetas de forma gratuita en bares y otros puntos culturales de la ciudad. Sólo tiene que ponerse en contacto con nosotros. La web es alertapinguina.ning.com y la dirección de correo es pingualerta@gmail.com
Sé que últimamente estoy siendo muy insistente con este tema, pero quiero compartirlo con vosotros porque si seguís mi blog y os gusta, seguro que este proyecto os encantará. Además, estoy rodeada de personas increíbles con las que trabajar es un verdadero orgullo.

Eso es todo (por hoy). Muchas gracias a todos. Espero que os siga gustando lo que leéis tanto como a mí me gusta escribirlo. Seguiré creando historias y contando mis reflexiones ilógicas y a veces un poco absurdas en este espacio, y espero que sea por mucho tiempo.


M.

domingo, 16 de agosto de 2009

Alerta Pingüina ya en tu bar




Bu a todos y todas:


Os informamos que nuestro pequeño y recién parido fanzine ya está en Valhalla, Ca'n Angel, el pub El Agua de la Lonja, Guirigall y en Gotham Cómics. Agradecemos desde aquí todos los propietarios de los locales el dejar que los huevos de nuestro pingüinos eclosionen en sus negocios. También volvemos a indicaros la dirección web, que es alertapinguina.ning.com, para que os paséis, os hagáis miembros y, ya de paso, escuchéis la maravillosa música retro que hemos puesto.
Próximamente más.


Alerta Pingüina ya está aquí.


Los pingüinos están dispuestos a hacerse oír...


Únete a ellos o ríndete...


M.


P.D.: Martí, gràcies per acompanyar-me ahir a fer la ruta de repartiment de fanzines. Va ser una nit fantabulosa

miércoles, 12 de agosto de 2009

Alerta Pingüina


Ya está aquí. Ya ha llegado. Alerta Pingüina ya ha salido a la luz, con página web incluida. La dirección es alertapinguina.ning.com

Pasen y vean. El primer número del dossier está colgado en la web para que todos y todas os quedéis patidifusos.


¡Entrad y opinad! Toda sugerencia, idea, insulto, escupitajo y demás, será bien recibida.



M.


martes, 11 de agosto de 2009

Una frase aquí y otra allá









She said "i'll throw myself away,
they're just photos after all"
i can't make you hang around.
i can't wash you off my skin.
outside the frame, is what we're leaving out
you won't remember anyway
i can go with the flow
but don't say it doesn't matter anymore
i can go with the flow
do you believe it in your head?
it's so safe to play along
little soldiers in a row
falling in and out of love
with something sweet to throw away.
but i want something good to die for
to make it beautiful to live.
i want a new mistake, lose is more than hesitate.
do you believe it in your head?
i can go with the flow
but don't say it doesn't matter anymore
i can go with the flow
do you believe it in your head?


Go With The Flow. Queens of the Stone Age.


Gracias a Pelo-Seto, Toni, Alex y Nando por darme a conocer esta canción y por tocarla tan magníficamente bien. Sobre todo el cantante, que tiene una voz que... (suspiros)



El mundo se ha vuelto loco, pero no loco en el sentido de maravilloso, sino en el peor de los sentidos. La gente desconfía de todo el mundo, las personas caminan como borregos y, en un afán por pisotear al vecino, venden su alma al diablo para que éste actúe como sicario.

A veces prefiero refugiarme en mi guarida con un botellín de cerveza, la música a toda pastilla y pasearme mientras me desnudo pensando en el Bien y en el Mal. Relativizando y esas cosas. Esos momentos me sirven para desintoxicarme de eso llamado sociedad. Me vuelvo cínica, irónica, y a veces hasta un poco borde.

Por suerte, me lo recuerdan, y pongo lo pies en el suelo.



A veces me gusta pensar que sólo existimos tú y yo en esta maraña de cosas, y que sólo nosotros podemos deshacernos de lo exterior.


Me gusta encerrarme y ver tus cosas, estar con otra gente a la que siento como mía. Es cuando veo siento que la vida es mucho más amable de como suele ser.

Me gusta encender fuegos en nuestra habitación. Ver arder el colchón. La chamusquina de después. El olor a pólvora contigo es afrutado.

A veces me ando con tonterías, pero sólo cuando me lo puedo permitir. Sólo cuando el aire huele a algdón de azúcar.

Cuando me harto del mundo, recurro a ti, y es entonces cuando quiero oirte cantar con tu voz rasgada y teatrera. Cierro los ojos y el mundo deja de ser redondo para dispersarse en forma de partículas diminutas

I can't wash you off my skin


Y mientras, los días siguen pasando, y debo relativizar para no volverme majadera ni volveros locos a todos.

Soy una tipa rara, pero ¿quién no es raro hoy en día?

M.


lunes, 10 de agosto de 2009

Alerta Pingüina: Alimento Emocional para Cerebritos Alegres


ALERTA PINGÜINA: a partir de hoy, lunes, en tu bar y en todos los antros de Palma
¡Hurra!
Y en breve: ¡¡¿¿LAS LÁGRIMAS DEL MONSTRUO en tu parada de bus??!!
P.D.: ¡Lo conseguimos, pelo-seto!
M.

viernes, 31 de julio de 2009

Los bosques


Imagen: www.britania.tk










(...) Toda la comarca estaba asediada por enormes bosques, cuyos ramajes se alzaban y ondeaban con el viento invernal. Las plantas eran de un verde intensísimo, encendido por los rayos del sol. Eran el refugio y el peligro, al mismo tiempo.



En los bosques más frondosos sólo penetraban lo más temerarios, pero especialmente los druidas. Éstos, en sus ceremonias, conversaban con los espíritus que los habitaban, y desentrañaban aquellas incógnitas que el hombre común poseía.


Los druidas consideraban que los bosques eran seres vivos, con alma, que guardaban secretos que sólo ellos podían conocer. Así, ese silbido que se escuchaba al paso de las brisas no eran más que los susurros de aquellos que qúerían desvelar sus misterios.
Los bosques también alertaban a los druidas de cualquier tipo de peligro. Por ello, ante las inesperadas ventiscas, que habían generado la caída de algunos árboles, los druidas estaban asustados...





Los Ecos de Dragandel





M.






P.D.: ¡Alerta Pingüina se pone en marcha! Más información en breve

viernes, 24 de julio de 2009

Hola a todos:

Hoy mi entrada va a linkear a otra que considero sumamente interesante. Pienso lo mismo, y no podría haberlo escrito mejor. Se trata de una entrada del Blog de Misaoshi, que además recomiendo. Hay cosas muy interesantes


http://lasparanoiasdemisa.blogspot.com/2008/11/me-indigna.html


Un beso a todos:


M.

miércoles, 22 de julio de 2009






Estaba feliz. Podía notar cómo el aire le acariciaba la cara y se le ponía la piel de gallina. El cielo ya había adquirido ese tono morado que tanto le gustaba, y las nubes parecían bestias afables que le sonreían al pasar. Estaba tan ensimismado que tuvo que agarrarse bien fuerte en un giro para evitar caerse. No todos los días uno puede volar...

Lo había conseguido. Ahora debía decírselo a su padre, antes de que las cosas se complicarán más todavía. Mientras meditaba, intentó ver en Luzbel algún atisbo de emoción, pero supuso que bastante tenía ya con mantener la velocidad de crucero. Nunca pensó que un ser que otrora fue humano pudiera volar, pero pronto se percató de que había subestimado al vampiro. Bueno, vampiro por introducirlo dentro de alguna categoría, porque en realidad no sabía muy bien cómo calificarlo. Esta maldita manía de los hombres de encajonar absolutamente todo...

Habían acontecido muchas cosas, y suerte había tenido de encontrarse a Luzbel en el camino. Gracias a él se había dado cuenta de que ni todos lo vampiros son seres sedientos de sangre, ni todos los humanos son pobres víctimas inocentes. Sino, que se lo digan a su padre.

Poco a poco había ido superando las náuseas iniciales el viaje y ahora lo estaba disfrutando plenamente. Cuando miraba hacia el suelo, le daba la sensación de que las casas le saludaban o le dedicaban algún tipo de expresión. Había algo de mágico en todo ello. Y no, no estaba bajo los efectos de ningún psicotrópico... Eso lo había dejado hacía mucho tiempo.

Sabía que después de aquello nada volvería a ser como antes. Imposible. Ahora almacenaba en su mente una serie de conocimientos y realidades que le hacían replantearse todo en lo que había creído hasta ahora. Su antes cuadriculada cabeza era ahora uns caja en la que cabían todo tipo de posibilidades. Un bolso de Mary Poppins a lo bestia.

Luzbel iniciaba el descenso, y le pareció oír que le decía "cuidado", pero cuando iba a preguntarle "¿¿Quéeeeee??" empezó a ver borroso y notó que el estómago le subía hasta la garganta para saludarle.

Demasiado tarde para cualquier tipo de reacción. Su cerebró se nubló y se negó a hacer cualquier tipo de esfuerzo. Era hora de agarrarse bien y cerrar la boca para evitar la salida de cualquier tipo de fluido desagradable...


M.


(fragmento de la nueva novela, aún sin título)

lunes, 13 de julio de 2009

Poesía prosaica




Eres como ese haz de luz que atraviesa el cielo una vez en la vida. Por eso, cuando te vi, te capturé con la mirada y juré hacerte mío. Será por eso que ahora todo brilla tanto a mi alrededor.
Cuando te veo caminar, me recuerdas a esos sueños que tenía en los que mi felicidad paseaba por la orilla de la playa, esperando hacer acto de presencia en algún lugar de mi existencia. Ahora, al contemplarte, me doy cuenta que eras tú aquella anhelada silueta.
Me gusta dibujarte en mi mmente con mi mirada, sobre todo en los momentos en los que te crees ausente. Tus ojos los observan todo de forma distraída, y el aire parece acariciarte la piel. Hasta me parece percibir tu olor, rodeándome. Entonces, todo desaparece.

Y sólo quiero oír tu voz.

Cuando duermo, me imagino un cielo estrellado donde la luna juega a ser un faro y tú y yo surcamos un océano hasta ahora desconocido. Cuando despierto, me veo a mí misma pronuciando estas palabras a los ancianos del lugar, que me arropan y me explican que un amor sincero es para toda la vida.

No importa que envejezca para saberlo.

Hazme un favoe: cuando tenga pesadillas, despiértame, y cuando me sobresalte, simplemente tómame de la mano y sonríe.

Pues no hay nada que me dé tantas fuerzas como verte sonreír.


M.

viernes, 10 de julio de 2009

San Fermín


Mi entrada de hoy va sobre las fiestas de SanFermín. Puede que la imagen esté más relacionada con las corridas de toros, pero para lo que quiero contar hoy me sirve.
De sobras es conocida la fiesta de San Fermín, que comenzó el pasado 7 julio. Uno de sus rasgos más característicos son los famosos encierros que se hacen diariamente por las calles de Pamplona. Numerosas personas corren delante de los toros hasta llegar a la plaza de toros. Por desgracia, en varias ocasiones hay que lamentar la pérdida de vidas humanas en tales atrocidades. Sí, atrocidades. Los toros no están acostumbrados a este tipo de aglomeraciones de gente. Ello, unido a que no son pocos los que les tiran del rabo con fuerza o de los cuernos, provoca que los animales se pongan muy nerviosos y decidan defenderse arramplando con lo primero que se les ponga a tiro. Es normal, y no es que el toro sea un animal especialmente fiero, es que en esos momentos se siente terriblemente atacado y asediado y, lógicamente, se defiende. Me repugna esta asquerosa manía de algunos festejos de divertirse a costa del sufrimiento de unos animales que no pueden hablar para decir que no están de acuerdo. Qué duda cabe, que estoy absolutamente en contra de las corridas de toros. A todos aquellos que la defienden, ganan dinero o se dedican a todo aquello, me gustaría verles azuzados con un mantón rojo, con banderillas clavadas en toda su espalda, drogados (sí, salen drogados, para que los señoritos fardahuevos puedan hacer su sangría), desangrados hasta morir, con una estocada final (o varias)

Vergonzoso.

Lo dicho:

Viva San Fermín, pero sin toros.


M.