lunes, 8 de diciembre de 2008

Opinión personal personalizada: Crepúsculo

Como todos bien sabéis, estos días han estrenado en los cines la película Crepúsculo, basada en la novela homónima de Stephanie Meyer. Aprovechando la coyuntura, me gustaría hablar un poco de todo lo que últimamente estoy pudiendo apreciar.

Debo decir que yo no he visto la película, y por ello no voy a opinar sobre ella, pero sí he tenido la oportunidad de leer el primer libro de la saga (por lo visto hay dos o tres más). Y lo cierto es que no me gustó en absoluto. Es una opinión, y como tal, subjetiva. Con ello quiero decir que ni mucho menos lo que piense sobre el libro va a misa. Es más, debo admitir que está escrito de tal manera que engancha. Sin embargo, a mi el argumento me pareció muy flojo: una quinceañera llega a un pueblo porque se va a vivir con su padre y es nueva en el instituto y no conoce a nadie. Entonces, conoce a un tal Edward Cullen, un misterioso chico que poco a poco le va atrayendo, hasta enamorarse de él. Por lo visto, el muchacho, también en edad pubescente, le corresponde. Todo esto pasaría desapercibido si no fuera porque Edward es un vampiro que en realidad tiene 90 y pico de años. Yo veo aquí una mezcla de muchas cosas: “amor” adolescente, un poco de High School Musical, goticismo de mentirijilla y vampirismo edulcorado. De todo menos terror, como he oído decir a algunos. ¿Terror? ¿Un vampirito que va con su novia mortal a casa de sus padres adoptivos para presentarla en familia es terror? Terror, es E. T. A Hoffmann, Guy de Maupassant, J. Sheridan Le Fanu... Ellos sí supieron estremecer con sus descripciones, sus acciones y sus personajes. Y aquí viene el núcleo de mi crítica. Con la aparición de estos libros y la recién estrenada película, ha surgido una especie de fanatismo repentino por el mundo de los vampiros que me ha dejado sorprendida. De repente, todo el mundo adora a los vampiros, canta loas sobre el protagonista principal (el “joven” Cullen) y creen que ya no hay nada más. Esos libros están muy bien (yo misma me lo he leído), pero para mi están bien SÓLO para entretener. El género de terror, y más concretamente la temática vampírica, es mucho más que todo eso. Remontémonos al siglo XIX. Autores de la talla de Edgar Allan Poe, Théophile Gautier o Charles Baudelaire escribieron sobre los vampiros. Y casi nadie les reconoce por ello. El vampirismo no es la historia de las aventuras de chavalitos mortales, compañeros de clase de vampiros que molan tanto y son tan guays que no beben sangre humana y mantienen una apasionada relación con sus cándidas novias mortales. Desde aquí reivindico la necesidad de conocer a todos aquellos autores que hicieron del vampirismo una temática literaria seria. No digo que se dejen de leer esos libros, pero sí animo a todos aquellos que lo hacen a que se den un garbeo por este mundo decimonónico. Haced la prueba: sentaos a la luz de las velas, haceos un té bien caliente, y haceos con La Novia de las Islas, de Polidori, Charles Nodier y Lord Byron, y sumergíos en su lectura... Y seréis bienvenidos a la quintaesencia del verdadero vampirismo. Que Edward Cullen se quede en su casa jugando a la consola con sus colegas.





M.

4 comentarios:

Gittana dijo...

ha ha ha ha ha!!!! estoy muy de acuerdo! Yo si vi la peli, y fue una verdadera descepción!!!!

Me quedo con esa hermosa pelicula pasada... "Nosferatu"

mariobross dijo...

Es que no se trata de vampirismo ni de contar nada. Se trata de vender un producto como sea.
Yo si animo a no leer/ver bajo ningún concepto éstas cosas :D, ni Jotaká Roulin ni demás.

Un saludo.

Anónimo dijo...

J.K ROWLING JAJAJ escriban bien
mediocre tu comentario

Macarena dijo...

Anónimo, creo que mariobross escribió J. K Rowling mal a propósito, y creo que no es adecuado decir que su comentario es mediocre. Él no ha faltado a nadie al respeto y no me gusta que en mi blog se haga. Muchas gracias