sábado, 30 de agosto de 2008



Cuando mires a alguien, hazlo con el corazón.

Cuando quieras amar, no pienses.
Actúa. Corre. Salta. Y lánzate.
Si te caes, levántate y cúrate de las heridas,
pero confía en quien quiere sostenerte.
Tal vez te quiera más de lo que crees...



En ciertos momentos el ser humano tiene una capacidad asombrosa para complicarse las cosas. Lo sencillo se torna complejo, lo que sería tan fácil como cerrar los ojos y saltar es descompuesto y hecho trizas en la mente del dicho humano, una y otra vez, en esas largas noches en vela que todos hemos pasado pensando en ¿qué pasaría si...? Hazlo o no lo hagas, pero pensar en hipótesis sólo llevará a la locura.
En cambio, aquello que hay que pensar y meditar, valorar y sopesar, es muy menudo tomado a la ligera. Véase el caso de todo aquellos que tienen el control de las cosas. Hasta un niño de 10 años lo haría mejor... Al menos no usaría dinero ajeno para meterse coca. Demencial.
A veces pienso que las personas funcionamos mal, que por causa de algún tipo de fenómeno inexplicable hacemos las cosas al revés de como deberían ser. Parece sencillo: la mente para lo racional; el corazón para el sentimiento. Pero no; tendemos a intentar racionalizar los sentimientos y a dejarnos llevar como si nada en decisiones realmente trascendentes. Yo reivindico lo simple, lo cierto, la clave de todo: pensar con la cabeza y sentir con el corazón. ¿no es precioso empezar cosas sin saber qué te aguarda el Destino? (perdonadme, pero creo mucho en el Destino; ciertas cosas suceden porque así está previsto... Lo trascendente no suele ser casual...) ¿No es Fantástico embarcarte en una aventura sin saber que va a suceder (Fantástico va con mayúscula con toda la intención). Pensar es necesario, pero si pensáramos todo lo que hacemos no haríamos la mitad de cosas. Quien no arriesga no gana. Y el riesgo es guay. A mi me gusta tirarme a la piscina. Y creo que a veces hay que apostar y caminar a ciegas por aquello en lo que crees, aquello en lo que sientes. No pienses, tan sólo déjate llevar. A lo mejor no resulta tan maravilloso, pero... ¿Y si lo fuera? No tendrás otra oportunidad para comprobarlo...


M.


* Esta entrada va dedicada en cierto modo a Cris, que en breve, muy breve, será mamá, y que sé que comparte conmigo esta opinión. Yo también me alegro mucho de haberte conocido. Me lancé a la aventura de MF sin saber muy bien qué me movía a hacerlo. Y gracias a mi "inconsciencia" te tengo a mi lado. Por tirarme a la piscina he conocido a alguno que otro que es muuucho más que un colega... Pero tú llegaste primero y desde entonces no nos hemos vuelto a separar. Te quiero mucho, gordita :)

1 comentario:

Cristina Puig dijo...

Muchas gracias por tus palabras "Druidesa azul", yo tb me alegro mucho de haberme tirado a la piscina y conocido en MF a gente tan maja. Tengo mucha suerte de haber conocido a alguien con gustos tan afines a los mios. Me ha encantado el libro de vampiros. Gracias! Tienes mucha razón en que a veces hay que apostar y tirarse a la piscina, luchar y arriesgarse por lo que uno quiere xo siempre con cordura, con control, y procurando no dar pasos en falso aunque a veces sea inevitable equivocarse en la vida, de ello se aprende tb mucho.
Un besote guapísima y muchas gracias por tus palabras me he emocionat!!!:)