sábado, 19 de abril de 2008

Tierra de Dragones

Hito del pueblo picto, en Escocia
Irvine, en Ayrshire, al oeste de Escocia.


Dragandel


Dragandel son unos hermosos terrenos situados al sur de Escocia. Rodeados de verde por doquier, limita al norte con un hermoso y enorme lago. Esos límites son peligrosos, ya que están cargados de conjuros mágicos. Es allí donde habitan los druidas, alejados de la población y velando porque nadie se persone en esos límites durante mucho tiempo. Cerca de esos límites, ya hacia el este, hay algunas casitas dispersas de los que alguna vez fueron nómadas, pero que al contemplar la belleza de esas tierras decidieron acabar con su vida de peregrinaje.
En el centro del reino se halla el pueblo. Sus casas son pequeñas, hechas de piedra por sus propios habitantes. El núcleo de dicho pueblo es la plaza, donde cada semana se celebra el Mercadillo de Especias, muy conocido incluso por gentes de otras comarcas.
Los habitantes están ya acostumbrados a recibir la visita de extranjeros, que viene de paso a estos lares; por ello en el pueblo hay un gran número de posadas para tal fin.
Casi en las afueras de ese núcleo de habitantes se hallan las tabernas, donde no sólo hombres, sino también mujeres acuden a degustar las maravillosas cervezas de la región. Allí además la hidromiel corre a raudales, y el acto de beber se convierte prácticamente un ritual donde ricos, pobres, alegres, tristes y olvidados dejan correr por sus gargantas los líquidos fermentados, ya sea para olvidar, para incrementar la alegría o para paliar un dolor.
Al sur de Dragandel se halla el majestuoso castillo del rey, Dorthon Moldred. Su mujer, Amandine Caladrian, murió al poco tiempo de nacer su hija, Ireth of Dorthonion. A la muerte del rey, Ireth está llamada a heredar el legendario trono, continuando con la saga del nombre de su padre...

Cuenta una hermosa leyenda que Dragandel recibe tal nombre porque en una Antigüedad ya muy muy remota, los dragones, después de largos viajes, andanzas y luchas, acudían a este rincón del mundo a reposar y a beber del limítrofe lago. Permanecían allí largas temporadas. De hecho, se ha llegado a decir que iban allí a procrear y también a morir, y que de sus sangre brotaron los bosques del reino. Ahora sólo queda el recuerdo, el mito o la Historia, pero no faltan los más ancianos del lugar que afirman que algún día volverán los dragones a reclamar ese territorio que, ciertamente, alguna vez les perteneció...



Las Crónicas de Gràdh y otras Historias perdidas. Los Ecos de Dragandel




1 comentario:

Darka Treake dijo...

Menudo lugar...

¿Algún nos dirás qué tiene de cierto y que tiene de mito en tu cabeza?

¿No ibas a hacer mapas?

Los nombres son todos geniales!!


1b!
Darka.